Vestidos
con máscaras de la cara de Bush, otros con los rostros de
Fidel Castro (Presidente de Cuba) y portando banderas de Venezuela,
los manifestantes recorrieron un sector del sur de la capital hasta
la Embajada de EEUU, donde quemaron la bandera de ese país.
En
su recorrido, de al menos unos cinco kilómetros, la "Gran
manifestación de rechazo a la llegada de Bush a Guatemala",
dejó pintadas en las paredes con el rostro de Bush con consignas
que decían "matón".
La
gran manta que encabezó la protesta, aupada por gritos coreados
que acusaban a Bush de "asesino" y "tirano",
tenía escrito "Bush, genocida, racista y criminal".
Los
manifestantes, convocados por el denominado "bloque antiimperialista",
integrado por más de 20 organizaciones sociales y campesinas
y trabajadores, identificaron al presidente de Estados Unidos como
uno de los "asesinos" más grandes de la historia,
tras el gonocida alemán Adolfo Hitler.
Y
en sus pancartas echaron a Bush "fuera de Guatemala",
incluso antes de su llegada, esperada con estrictas medidas de seguridad.
En
la ciudad norteña de Cobán, por su parte, unas de
600 viudas y huérfanos del conflicto armado en Guatemala
(1960-1996) también expresaron su rechazo a la visita del
presidente estadounidense.
La
política de Estados Unidos ha "devastado" a países
como Guatemala porque Bush es "el tirano" más grande
del mundo, señaló a la prensa uno de los manifestantes.
Según
la Pastoral Social de la Iglesia Católica la presencia de
Bush en Guatemala "acentúa la injerencia y hegemonía
de EEUU en nuestro país, que se inició con la intervención
militar de 1954, que posteriormente dio origen al conflicto armado".
En
ambas protestas, los guatemaltecos criticaron al gobierno norteamericano
por las constantes deportaciones de inmigrantes de este país
centroamericano
Bush,
según los grupos sociales y los campesinos, "representa
la fuerza irracional y la imposición de un modelo económico
excluyente" y por eso se debe rechazar su visita y el respeto
a la soberanía.
El
"bloque antiimperialista" dijo en un comunicado que la
visita de Bush no es motivo para celebrar, sino para expresar el
legítimo derecho y manifestar la indignación que causa
su presencia en Guatemala.
"No
tenemos motivos de congratularnos cuando ha sido testigo de cómo
la aplicación de la política migratoria impulsada
por Bush, por medio de las deportaciones y persecuciones masivas
de guatemaltecos y latinoamericanos, penaliza y criminaliza la migración
de los pobres del Mundo", expresa el comunicado.
Para
mañana y el próximo lunes también están
previstas otras protestas en contra del presidente norteamericano,
que llega el domingo por la noche y permanecerá en Guatemala,
penúltima escala de su gira, latinoamericana, tan sólo
24 horas. EFE |