Padre hondureño lucha contra
deportación de sus tres hijos
   
 

 
Alegando abusos físicos y avances sexuales por parte de familiares en Honduras, Margarito Mejía y su nueva esposa Maria Chicas luchan por evitar la deportación de sus 3 hijos, que fueron detenidos por entrar ilegalmente a los EE.UU. Aunque el Servicio de Inmigración ha insistido en deportar a Wendy (izda), de 13 años, Ixy (centro), de 12 años y Tony (dcha) de 10 años, durante el año y medio que ha durado el proceso en corte, Mejia no ha perdido la fe en Dios ni en la justicia.

13 de marzo de 2007 

Nueva York - El sueño de Margarito Mejía de ofrecer una vida mejor a sus hijos se ha visto frustrado por una orden de deportación a la que se enfrentan los niños.

Aunque el Servicio de Inmigración ha insistido en deportar a Wendy de 14 años, Ixy, de 13, y Tony, de 10, durante el año y medio que ha durado el proceso en corte, Mejía no ha perdido la fe en Dios ni en la justicia.

"Les digo a mis hijos: 'no tengan miedo, yo estoy con ustedes'", dijo a Efe Mejía, acogido desde 1998 al Estatus de Protección Temporal (TPS) y que con gran esfuerzo logró tener su propia compañía de construcción

"Tengo fe en que vamos a lograrlo. No somos gente que hacemos daño a nadie. Estamos positivos que vamos a ganar", afirmó en el hogar que compró para sus hijos y que además comparte con su nueva esposa, María Chicas, quien atiende a los niños como propios.

La próxima audiencia ante las autoridades está prevista para el 20 de noviembre cuando el abogado David Sterling presentará evidencia para sostener su reclamo de asilo político para los menores.

Mejía, que emigró solo a EEUU en 1998 luego de que su esposa lo abandonara, afirma que sus hijos fueron maltratados físicamente por los familiares con quienes vivían hacinados en Honduras y que incluso Wendy e Ixy fueron molestadas sexualmente por parte de un primo.

Entre la evidencia presentada en la corte figura una carta del psicólogo Roy Aranda en la que señala que los niños muestran ansiedad y desorden post-traumático por el estrés de lo vivido en Honduras.

Concluye que el estilo de vida que los menores tienen junto a su padre y su esposa sería "alterado drásticamente" si regresan a Honduras y su salud emocional "sería significativamente impactada".

"Una de las niñas tiene dos cicatrices de quemaduras (en el brazo). Pusieron una cuchara al fuego y se la pegaron y dicen que una fue la abuela y la otra, un primo grande", dijo Mejía.

Mejía, quien lamenta no contar hasta ahora con el apoyo del gobierno de su país, se estableció en Brentwood, Long Island, desde que llegó a Nueva York y comenzó a trabajar como obrero de la construcción.

"Sufrí, porque para un padre la falta de los niños es un sufrimiento grande. Cuando uno llega de trabajar los acaricias, los llevas a bañar al río", señaló el hoy empresario.

"Nunca supe lo que pasaba porque nunca los ponían a que hablaran conmigo en privado. Pensé que tenían buen cuidado porque yo mandaba dinero mensual", comentó y agregó que al enterarse de lo que ocurría se desesperó y quiso regresar a Honduras.

No obstante, un familiar le aconsejó que siguiera trabajando y se ofreció para traer los niños, pero juntos fueron detenidos en El Paso (Texas) en el 2005.

Tras la negativa de Inmigración de cerrar el caso de deportación para que los niños permanezcan en EEUU, el abogado Sterling recurrió al asilo como último intento para evitar que sean devueltos a la ciudad de Tocoa, en el departamento de Colón.

"El 20 de noviembre cuando volvamos a corte someteremos evidencia de que fueron maltratados y que el gobierno no hizo nada para protegerlos", comentó el abogado.

"Es una batalla dura pero vamos a luchar hasta lo último para que esta familia esté unida y si perdemos, vamos a apelar" indicó Sterling, quien se propone pedir la ayuda del congresista de Long Island Steve Israel y de la senadora Hillary Clinton.

Los niños asisten a una escuela en la comunidad de Brentwood donde viven, han mostrado progreso académico y tanto Wendy como Ixy sueñan con ser abogada y maestra bilingüe, respectivamente "para ayudar a otros inmigrantes". EFE

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005