"No
hay tensión entre las dos fuerzas armadas", enfatizó
el jefe del ejército nicaragüense, general Omar Halleslevens,
en rueda de prensa tras inaugurar en Managua la Octava Conferencia
de Seguridad Centroamericana.
"No
existe ninguna tensión, desde nuestro punto de vista",
señaló por su lado el jefe del Estado Mayor Conjunto
de las fuerzas armadas hondureñas, Romeo Vásquez Velásquez.
Ambos militares centroamericanos indicaron que no hay tensiones
entre ambas fuerzas y que la disputa por la frontera marítima,
en La Haya, es la forma civilizada que encontraron los dos países
para dirimir sus diferencias.
Tanto
el general Halleslevens como el general Vásquez aseguraron
que sus países respetarán el fallo que emita la Corte
Internacional de Justicia.
Al
ser preguntado el militar hondureño si preocupa a su país
la tenencia de 1.000 misiles antiaéreos, conocidos como Sam-7,
de parte del ejército nicaragüense, dijo que "no
constituyen amenaza" porque ambos países son respetuosos
de la política internacional.
Asimismo, informó que su país posee cinco aviones
de guerra, que tampoco deben ser vistos como una amenaza por Nicaragua,
país con el que, agregó, mantienen "excelentes
relaciones", así como con sus fuerzas armadas.
Nicaragua
y Honduras iniciaron el 5 de marzo pasado, en La Haya, la fase oral
del juicio por la delimitación en el mar Caribe.
Nicaragua
comenzó el juicio después de que el Congreso hondureño
aprobara, el 30 de noviembre de 1999, un tratado de delimitación
de fronteras marítimas con Colombia, que Managua consideró
lesivo para su soberanía.
En
la demanda, Nicaragua señala el paralelo 17 como su frontera
en el mar Caribe, lo que no acepta Tegucigalpa, que alega que el
límite nicaragüense llega hasta el paralelo 15.
La Corte no tiene un plazo para fallar. EFE
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