Al concluir
la actividad en el parqué de la Bolsa Mercantil de Nueva
York (NYMEX), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas
(WTI) para entrega en abril quedaron a 57,11 dólares/barril
(159 litros), después de restar 44 centavos al precio del
jueves.
El
valor de los contratos con más próximo vencimiento
quedan así en el nivel más bajo desde el 30 de enero,
sesión que cerraron a 56,97 dólares/barril.
Los
contratos de gasolina para abril finalizaron a 1,9071 dólares/galón
(3,78 litros), 2 centavos más que el día anterior.
El
precio de los contratos de gasóleo de calefacción
para ese mes quedó en 1,6888 dólares/galón,
un nivel similar al del jueves.
Los
contratos de gas natural para abril recortaron en 3 centavos su
valor anterior y terminaron a 6,92 dólares por mil pies cúbicos.
El
precio del petróleo WTI prolongó, por segunda sesión
consecutiva, la tendencia bajista que ya mostró en la jornada
anterior y nada más confirmarse que la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidía
no variar sus cuotas de producción y reunirse de nuevo en
septiembre.
El
precio de este tipo de crudo aceleró hoy su caida después
de la media sesión y llegó a tocar un mínimo
de 56,17 dólares, pero poco antes del cierre se moderó
la venta de contratos.
Los
analistas relacionaron el descenso con tomas de beneficios, que
son frecuentes en la última sesión de la semana.
También
mencionan desde hace días que los operadores del mercado
petrolero están atentos al comportamiento de los mercados
bursátiles, que en EEUU mostraban hoy una moderada tendencia
bajista cuando faltaba menos de una hora para el cierre.
Los
retrocesos en las bolsas de EEUU y en otras regiones suelen incrementar
la inquietud acerca de una posible ralentización de la economía
a nivel global y de una menor demanda de crudo y combustibles, lo
que aumenta la presión bajista sobre los precios.
Sin
embargo, la OPEP ha revisado al alza sus estimaciones sobre el crecimiento
de la demanda global de crudo en este año y calcula que será
un 1,5 por ciento superior a la del pasado año.
La
organización petrolera, que controla alrededor de una tercera
parte de la demanda global, considera además que los mercados
están bien abastecidos con los niveles actuales de oferta
y que las existencias en reserva de los países industriales
son saludables, por lo que no ven necesidad de variar su cuota de
25,8 millones de barriles diarios.
Los
expertos estiman no obstante que la producción real de los
diez países que participan en la política de cuotas
supera esa cifra.
En
EEUU, el informe que el Departamento de Energía difundió
esta semana reflejó un incremento menor de lo previsto en
reservas de crudo y un descenso algo superior a lo que se preveía
en existencias de gasolina, el combustible que comienza a acaparar
mayor atención por parte de los operadores.
Las
reservas de gasolina bajaron en 2,5 millones de barriles y la merma
acumulada en las últimas cinco semanas es de 13,3 millones
de barriles.
Esa
pronunciada caída ha presionado con frecuencia al alza al
precio de ese combustible y al del petróleo, por coincidir
con un nivel elevado de demanda en EEUU.
La
demanda de gasolina en las últimas cuatro semanas ha sido
un 2,8 por ciento superior a la de igual periodo del pasado año
y se ha situado en una media de 9,2 millones de barriles.
La
inclinación alcista se ha contagiado de inmediato a los precios
de venta al público y el galón de gasolina regular
se situaba este viernes en un precio medio de 2,55 dólares,
32 centavos más caro que hace un mes, según datos
de la asociación automovilista AAA. EFE
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