Bush
leyó una declaración desde la Casa Blanca con motivo
del aniversario, en la que también advirtió en contra
de una retirada prematura de los efectivos estadounidenses de Irak
que en su opinión sería "devastadora" para
la seguridad de EEUU.
En
la actualidad hay unos 140.000 soldados de EEUU en el país
árabe.
El
cuarto aniversario del comienzo del conflicto y el sentimiento que
causa en EEUU quedó hoy de manifiesto en la encuesta publicada
por la cadena estadounidense de televisión CNN.
Poco
después de que se iniciara la guerra en marzo de 2003, un
72 por ciento de los estadounidenses se mostraban partidarios del
conflicto, hoy ese porcentaje se ha reducido a un 32 por ciento.
Pese
a todo, Bush advirtió en contra de la "tentación"
de algunos de "concluir que la mejor opción es empaquetar
e irse a casa", en clara referencia a los demócratas
que intentan aprobar una serie de medidas en el Congreso estadounidense
para forzar un regreso prematuro de las fuerzas de EEUU.
Bush
también defendió su plan de enviar unos 21.500 soldados
adicionales, aprobado el pasado mes de enero, para defender y reforzar
la seguridad en Bagdad y la provincia de Al Anbar.
Al
respecto subrayó que menos de la mitad de este número
de efectivos han llegado ya a la capital iraquí.
En
este sentido, subrayó que el conocido como "Plan para
Bagdad" "necesitará más tiempo para que
tenga efectos" y que aún se encuentra en su fase de
inicio.
Por
otro lado, el jefe de la Casa Blanca informó que esta mañana
celebró una teleconferencia con el presidente iraquí
Nuri Al Maliki y con el nuevo jefe de las tropas estadounidenses
en Irak, el general David Petraeus.
En
este sentido, dijo que había recibido señales positivas
de sus conversaciones con ambos.
El
presidente Bush también lanzó un mensaje de apoyo
al gobierno iraquí e indicó que los líderes
iraquíes "comienzan a cumplir" algunos de los compromisos
establecidos para lograr la "reconciliación política".
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"Ha
habido buen progreso. Queda mucho trabajo por hacer y los
líderes iraquíes deben continuar con él
para lograr los objetivos", agregó el presidente.
Bush
aseguró que las consecuencias de una retirada prematura
de Irak para Estados Unidos serían "devastadoras".
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La
idea fue apoyada por el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, quien
subrayó que la aprobación de la medida supondría
"una victoria para el enemigo".
También
con motivo del aniversario del comienzo del conflicto, la secretaria
de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, realizó un periplo por
las principales cadenas en abierto de televisión estadounidenses
para explicar la postura del gobierno.
Rice
admitió que su gobierno cometió el error de no enviar
más tropas a Irak al inicio de la guerra, hace cuatro años,
y pidió paciencia para que mejore la situación en
ese país.
En
declaraciones a la cadena de televisión CBS, también
admitió que Estados Unidos debería de haberse centrado
más en la reconstrucción de Irak.
"Creo
que la estrategia anti-insurgente del nuevo responsable jefe de
las tropas estadounidenses en Irak, el general David Petraeus, por
la que tenemos las suficientes tropas para despejar una zona y mantenerla,
para que pueda surgir el gobierno y la construcción, es la
mejor de las estrategias. Y probablemente eso no se buscó
desde el principio", dijo Rice.
Tras
cuatro años, la guerra se ha cobrado la vida de unos 3.200
soldados estadounidenses y decenas de miles de iraquíes.
EFE
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