John
Gay, vice-presidente de la Asociación Nacional de Restaurantes,
dijo que el proyecto presentado por el demócrata Luis Gutiérrez
y el republicano Jeff Flake, ambos miembros de la Cámara
Baja, "es necesario para sustituir el actual sistema deficiente
de inmigración".
Gay
estima que esta iniciativa, que permitiría la regularización
de unos doce millones de inmigrantes indocumentados, cuenta con
elementos clave para solucionar una variedad de problemas de inmigración
y al mismo tiempo contribuir a mejorar la seguridad en territorio
estadounidense.
Por
su lado, el secretario de Comercio de EEUU, Carlos Gutiérrez,
manifestó que la reforma de inmigración "es
el más importante asunto social doméstico de nuestro
tiempo".
Durante
un discurso pronunciado ante la Asociación General de Contratistas
de los Estados Unidos, Gutiérrez destacó que la
reforma está en la agenda del presidente George W. Bush,
"desde el día que empezó su Gobierno"
hace más de seis años.
Explicó
que como ex gobernador de Texas, colindante con México,
Bush "sabe sobre inmigración", y que estados
como este "han venido lidiando con este tema desde hace largo
tiempo".
Para
Clarissa Martínez, de la Coalición para una Reforma
de Inmigración Exhaustiva, "es un buen camino para
una ley justa y humanitaria".
"Hoy
es un día importante en la lucha por una reforma justa.
Vamos por buen camino. Le damos la bienvenida", precisó
Martínez al subrayar las bondades del proyecto Gutiérrez-Flake.
Eliseo
Medina, vice-presidente de la Unión Internacional de Empleados
de Servicios (SEIU), dijo que los miembros de ese organismo están
"muy felices" con el proyecto de reforma, el cual, dijo,
tiene en cuenta los derechos de los trabajadores al tiempo que
cubre las necesidades de mano de obra para el desarrollo económico.
El
Movimiento por una Reforma de Inmigración Justa dijo, a
su vez, que "nunca antes como ahora habían sido tan
fuertes las posibilidades de la aprobación de una reforma
exhaustiva".
Ese
colectivo expresó su optimismo de que la propuesta bipartidista
estará acorde con muchos de los principios de la organización,
incluido un camino para la naturalización y la protección
de los trabajadores.
La
entidad estima que "cada día que el sistema de inmigración
permanece irregular es otro día que la gente es víctima
de la explotación en el trabajo y los niños (hijos
de los inmigrantes) siguen sin esperanzas de reunirse con sus
padres".
Aseguró
que la violencia contra las familias a través de las redadas
sólo subraya la necesidad de una reforma migratoria integral.
En
términos similares se expresaron hoy otras organizaciones
pro-inmigrantes de los estados de California, Arizona y Texas,
todos colindantes con México. EFE