El proyecto
de ley de gastos suplementarios para Irak en el año fiscal
en curso, aprobado con 218 votos a favor y 212 en contra, se perfila
como un gran desafío de los legisladores a la estrategia
político-militar del presidente George W. Bush, quien ha
prometido vetarla.
La
iniciativa autoriza fondos suplementarios de guerra por un total
de 96.000 millones de dólares para Irak y 7.000 millones
para Afganistán.
La
medida impone ciertas condiciones que tiene que cumplir el gobierno
iraquí para que las tropas puedan permanecer en esa nación
árabe durante un tiempo adicional.
También
autoriza 6.000 millones de dólares para financiar las tareas
de limpieza y reconstrucción tras huracanes, así como
fondos para la lucha antiterrorista y para diversos programas de
alcance nacional.
El
jefe de la Casa Blanca, quien había solicitado 103.000 millones
de dólares en fondos adicionales para las guerras, advirtió
en días pasados que vetaría cualquier proyecto de
ley que interfiera con las misiones militares de Estados Unidos
en Irak y Afganistán.
Para
convertirse en ley, la medida, que suscitó cuatro horas de
enconado debate en la cámara baja entre el jueves y hoy,
tendrá que ser conciliada con la versión que pueda
aprobar el Senado.
En
medio de una ola de ruidosos aplausos, la presidenta de la Cámara
de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, leyó
los resultados de la votación sin ocultar su satisfacción
por la aprobación de la iniciativa.
Momentos
antes de la votación, un grupo de manifestantes, algunos
de los cuales gritaban consignas en contra de la guerra, fue expulsado
del pleno de la cámara baja por causar desorden.
Al
cumplirse esta semana el cuarto aniversario de la invasión
de Estados Unidos en Irak, la medida logró el apoyo necesario
después de que un puñado de demócratas del
ala liberal de su partido expresó su intención de
no bloquearla, al considerar que no era lo suficientemente contundente.
EFE
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