23
de marzo de 2007
Los
Ángeles - Un grupo de niños y adolescentes,
hijos de inmigrantes indocumentados, enviaron 400 cartas a legisladores
en Washington en las que piden que se brinden oportunidades de legalización
a sus padres.
"En
la Navidad les pedimos a los niños que le escribieran a Santa
Claus qué era lo que querían que les trajera y empezaron
a decir: quiero que mis padres tengan licencia para que me lleven
al parque, quiero que tengan papeles para que tengan buenos trabajos
y que me lleven a México", dijo a Efe Martha Ugarte,
representante de Mujeres Unidas, organización que promueve
la iniciativa.
"Y
vimos cómo a los congresistas y a los que trabajan con los
congresistas les conmovió un poco cómo les afecta
a los niños la situación migratoria de sus padres",
destacó.
Los
menores preparan más cartas para enviarlas a legisladores
que se oponen a una reforma migratoria, según anunciaron
en conferencia de prensa algunos de los pequeños.
Ugarte,
indicó que por ser menores de edad e hijos de padres indocumentados
preferían que los niños se identificaran solamente
por su primer nombre.
"Yo
estoy aquí para apoyar a mi mamá y todos los miembros
de mi familia que están aquí ilegalmente", dijo
July, una ciudadana estadounidense de catorce años.
"Si
un día yo regreso de la escuela y no encontrara a mi mamá
(por haber sido detenida por migración) yo no sabría
qué hacer, porque yo no tendría la capacidad de apoyar
a mi hermanita", agregó la menor.
Clariza,
una niña de siete años, expresó que pedía
documentos legales para que a su mamá "no la deporten.
Sino yo me voy a quedar sola con mis dos hermanos y ellos van a
estar tristes, y yo no soy una mamá. ¿Quién
les va a dar de comer?".
Marcela,
también de siete años, pide en su carta que se permita
a sus padres permanecer en Estados Unidos. "Yo nací
en Los Ángeles, California y mi padre y mi madre nacieron
en Jalisco, México", rezan las primeras líneas
de su misiva.
Gloria
Saucedo, representante de la organización Hermandad Mexicana,
dijo a Efe que después de la multitudinaria marcha del 25
de marzo de 2006 en Los Ángeles, se dio el fenómeno
de que los niños no se presentaban a sus escuelas para protestar
por la situación migratoria de sus padres.
"Y
nos dimos cuenta de que el niño sufre mucho cuando una ley
de migración puede separarlo de sus padres y muchas veces
como adultos ignoramos ese sufrimiento", indicó Saucedo.
"Por
eso necesitamos que se expresen y que los legisladores sepan lo
que está pasando", subrayó.
La
activista hispana señaló que a nivel nacional existen
alrededor de 600.000 niños y jóvenes hijos de indocumentados
que viven con la incertidumbre de la deportación de sus padres.
Para
impulsar la iniciativa, ambas organizaciones han convocado a una
marcha de niños con el lema "Legalización para
mis padres", para el domingo 29 de abril en el centro de Los
Ángeles. EFE
|