Latinoamérica y el juego de azar
   

25 de marzo de 2007

Los juegos de azar en América Latina le cuestan a cada habitante cerca de 250 dólares anuales, una cifra muy superior al salario mínimo que percibe gran parte de la población de la región. Loterías de diverso tipo, casinos, slots, carreras de caballos y apuestas varias configuran un lucrativo negocio que maneja cifras muy próximas a los 6.000 millones de dólares anuales.

La deuda externa de América Latina y el Caribe alcanza los 735.700 millones de dólares, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se calcula que con los ingresos que genera el juego se podría liquidar toda la deuda externa de la región en unos diez años.

Un estudiante se entrena en el juego del Baccarat en el Centro de Entrenamiento del Club Internacional de Juegos (CIJ) en Singapur. En Latinoamérica también hay muchos apostadores y se mueven muchos miles de millones en apuestas al año. EFE/How Hwee Young


Sin embargo, el crecimiento de la industria de los juegos de azar en América Latina va unido a la recuperación económica, social y política de los países de la región, de manera que cuando el contexto político y social de ésta se estabiliza y aumenta la confianza en su marco jurídico, las inversiones en la industria del juego son más frecuentes y constantes.

Guillermo Gabella, presidente de ALAJA (Asociación Latinoamericana de juegos de azar) explica que “no es cierto que con las crisis económicas recurrentes en la región aumente el juego, al menos el juego oficial. Nuestra industria está muy vinculada a la inversión en tecnología, en entretenimiento, y en turismo, y son todos rubros donde las inversiones son estratégicas y de largo plazo, de modo que las crisis regionales nos afectan mucho, pero cuando llega la recuperación, somos un sector muy competitivo en la región”.

ARGENTINA, CHILE Y VENEZUELA A LA CABEZA.

La actividad que genera el juego es un importante motor en la economía de los países latinoamericanos porque genera inversiones y empleo, y es un complemento muy efectivo para el desarrollo de la industria turística de la región.

Un claro ejemplo es Chile, país en el que se ha detectado un incremento notable de la actividad vinculada a los juegos de azar, que está generando la creación de nuevos casinos y, vinculados a ellos, hoteles, centros de convenciones y proyectos culturales y de ocio que “generarán más de 186 millones de dólares en concepto de ingresos brutos, que en los dos años posteriores alcanzarán unos 250-300 millones de dólares. Se estima además un 23 por ciento de incremento en las inversiones privadas y en pleno desarrollo de realización de los proyectos, para lo que se requerirán más de 100.000 puestos de trabajo, que representan un aumento de 20.000 nuevos puestos respecto al mayor periodo de contratación de 2006”, señala Gabella.

Países como Argentina, Chile y Venezuela lideran el crecimiento de la industria del juego en la región.

Detalle de una mesa de juego del casino Grand Lisboa, en Macau (China)

En este momento en Chile se está resolviendo la adjudicación de 17 nuevas licencias para salas con inversiones mayores a los 600 millones de dólares. En Argentina continúan las licitaciones para salas y hoteles de cinco estrellas y Venezuela, que contará con nuevas leyes para el desarrollo de la actividad, es un mercado que aumenta cada día.

También cabe destacar el caso de la industria en Panamá, que al cierre del ejercicio de 2006 superó los 700 millones de dólares en apuestas.

Jorge Bazán, director ejecutivo de ALAJA (Asociación Latinoamericana de juegos de azar), apunta que “Argentina cuenta con cerca de 135 casinos, más de 45,000 slots y un mercado estimado de unos 2,700 millones de dólares.

Según datos de Lotería Nacional se incrementaron las ventas en un 36 por ciento y la cantidad de apuestas en un 11 por ciento. Chile tiene actualmente 7 casinos con más de 4.000 slots y un mercado estimado en unos 265 millones de dólares con un proceso de licitación a resolver sobre 17 nuevas licencias y más de 600 millones de dólares en inversiones”.

Con este panorama se prevé que el crecimiento del mercado del juego aumente de manera progresiva en el futuro, probablemente con porcentajes que superarán los dos dígitos en todos los países de la región.

En la actualidad los casinos no están autorizados en Brasil y México, pero las profundas revisiones que se están realizando en sus legislaciones sobre las licencias para nuevas salas de juego, hace que se configuren como claros líderes en el sector del juego en los próximos años.

APUESTAS "ON LINE".

Las preferencias de los países de América Latina a la hora de jugar son diferentes, aunque de manera general se puede decir que las loterías, bingos y casinos llevan la delantera frente a las apuestas deportivas y a las apuestas de menor consumo.

El incremento del turismo en la región vinculado al juego ha hecho que los casinos y bingos sean líderes en el mercado de las apuestas. Al igual que ocurre en Las Vegas, son numerosos los hoteles de cuatro y cinco estrellas que albergan en sus instalaciones salas destinadas a las apuestas y juegos de azar de diversa índole.

El desarrollo de Internet ha fomentado la aparición de casinos virtuales que concentran porcentajes superiores al 12 por ciento de las apuestas globales.

Guillermo Gabella apunta que “las apuestas "on line" no están expresamente prohibidas en América Latina, pero tampoco están permitidas, la legislación es bastante ambigua en este sentido.

Hay países como Costa Rica que concentran a más de 2.000 empresas del sector de apuestas "on line", existen otros en los que se debe buscar algún resquicio en la ley que permita su instalación y otros en donde definitivamente no existe esa alternativa”.

Una gran parte de los soportes de Internet tienen como principales anunciantes a casinos "on line" y, los sistemas de pago por clic en los buscadores mediante palabras clave reportan una importante fuente de ingresos.

Vista general de una pelea de gallos, en Rute de Frere, Puerto Príncipe, Haití.

Teniendo en cuenta que entre América Latina y el Caribe hay casi 60 millones de usuarios de Internet, este modelo de apuestas en la red será objeto de fuertes controversias en un futuro inmediato.

“Por ejemplo Argentina pasó de 1.000,000 de usuarios en marzo del 2000 a más de 10.320.000 en junio del 2006. Chile cuenta con más de 3.100.000 usuarios; Puerto Rico aporta 600.000 y Uruguay más de 400.000”, concluye Guillermo Gabella.

 
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