En declaraciones
publicadas hoy por la prensa, Espinal aseguró que los traficantes
cobran 55.000 y 22.000 dólares por cada chino y cubano, respectivamente.
El
archipiélago caribeño de Islas de la Bahía
es uno de los principales centros de este tráfico, según
el funcionario, aunque no mencionó a los alcaldes involucrados.
"Un
grupo de dueños de botes en Islas de la Bahía recogen
a los balseros cubanos, en las costas de Cuba, y por un negocio
de 22.000 dólares son trasladados a un país de tránsito,
como Honduras, para aproximarlos a Estados Unidos", expresó
Espinal.
Grupos
de balseros cubanos suelen llegar al Caribe de Honduras en diversos
tipos de embarcaciones tras abandonar su país (en 2006 fueron
más de 350), y en su mayoría viajan después
a Estados Unidos, según autoridades locales.
Espinal
explicó que la complicidad de algunos alcaldes consiste en
que "usan el dinero de las municipalidades para sufragar los
gastos de mantenimiento (de los inmigrantes), por lo cual ellos
han cobrado una suma muy alta para el tráfico de personas".
"Hay
un análisis lógico que indica esta situación,
sobre todo en Islas de la Bahía", puntualizó
el director de Migración de Honduras, quien dijo que esta
red de traficantes "posee influencia política".
Espinal
informó de que, con el fin de combatir el tráfico
de inmigrantes, se ha integrado en Islas de la Bahía "una
alianza" entre autoridades gubernamentales y sectores de la
sociedad.
El
presidente de la Asociación de Municipios de Honduras, Carlos
Miranda, alcalde de Comayagua (centro), dijo que no se han recibido
denuncias contra ningún edil por tráfico de personas.
Pero
afirmó que "si hay alcaldes involucrados en eso, pues
sencillamente tienen que someterse a las leyes". EFE
|