"Está
es una gran oportunidad para que retomemos esos acuerdos de paz,
para que la paz realmente sea plena, con justicia, con equidad y
logrando juntar nuestras voluntades", señaló
el mandatario nicaraguense tras recibir las cartas credenciales
del nuevo embajador de Costa Rica en Managua, Antonio Tacsan Lam.
Ortega,
que un día antes dijo que el Premio Nobel de la Paz que Arias
ganó en 1987, por el plan de pacificación en América
Central, realmente lo merecía el fallecido mandatario salvadoreño
Napoleón Duarte, consideró que es el momento de retomar
este asunto.
Comentó
que el "fin de la guerra no significa simplemente que se silencien
los fusiles", sino que desaparezca la pobreza y el hambre de
Centroamérica.
Tanto
Ortega como Arias se vuelven a encontrar en la Presidencia, en un
segundo mandato, tras haber dirigidos sus respectivos países
en los años 80.
Ambos
dignatarios, durante su primer mandato, suscribieron junto a sus
colegas de Centroamérica, en Esquipulas, la firma que puso
fin a la guerra en territorio centroamericano.
Ortega
dijo que en esta ocasión se puede buscar como resolver los
problemas sociales de los centroamericanos e impulsar la integración
"para alcanzar esos grandes objetivos".
El
mandatario nicaragüense instó, por tanto, a Costa Rica
unirse al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y a los otros órganos
de integración.
El
embajador Tacsan Lam, al ser consultado por periodistas, dijo que
para que su país se incorpore a esos organismos se "requiere
de que podamos introducir, tal vez, algunos cambios en la Constitución
del Parlamento".
El
diplomático no quiso ahondar en mayores detalles porque aún
no "tengo instrucciones claras para poder decir, con exactitud,
cuales serían esas modificaciones", aunque comentó
que existe una comisión en su país que trabaja al
respecto.
Por
otro lado, Ortega confió en superar las diferencias que tiene
con Costa Rica en materia migratoria y sobre el río San Juan,
principalmente.
Además,
avaló al vecino país porque ha obtenido "grandes
avances en el orden social", sobre todo en el área de
educación, salud y de servicios básicos.
"Es
un ejemplo de como servicios básicos, en manos del Estado,
son eficientes. Eso es lo que ha demostrado Costa Rica", resaltó.
El
nuevo embajador costarricense anunció que apoyarán
a Managua con un proyecto en materia educativa, en un programa de
educación a distancia, del que no dio mayores detalles.
También
dijo que su gobierno impulsa un proyecto de reformar a la ley de
migración y extranjería, e instó a los nicaragüenses
a buscar los "puntos que los unen".
La
ceremonia se efectuó en la sede del gobernante partido Frente
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que Ortega ocupa
como Casa de Gobierno. EFE
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