El
breve parte distribuido minutos después de su ingreso al
centro asistencial aclaró que el nuevo problema de salud
que el astro ha sufrido no está relacionado con el consumo
de drogas peligrosas.
Maradona fue trasladado desde la
casa de sus padres, situada en el barrio porteña de Villa
Devoto, al sanatorio en una ambulancia dotada con elementos de atención
para enfermos con problemas cardíacos.
El fin de semana pasado Cahe indicó
que Maradona estaba a punto de viajar a Suiza para someterse a un
tratamiento debido a que en los últimos tiempos ha subido
de peso por falta de aplicación en su conducta alimenticia.
Cahe precisó que estaba excedido
en alrededor de cuatro kilos y dijo que era necesario alejarlo de
sus amigos y su entorno para iniciar un nuevo tratamiento de recuperación.
"Está fumando tres o
cuatro habanos por día. Para él que no fumaba nada,
es demasiado. Pero Diego es un paciente obediente después
de lo que hemos pasado en el sentido de tomar la medicación",
comentó el médico.
Añadió que "no
consumió más cocaína, pero eso no quiere decir
que uno no siga trabajando en la personalidad de tipo adictiva"
de Maradona.
El ex jugador campeón del
mundo con Argentina en el Mundial de México'86 estuvo al
borde de la muerte a principios de 2002, cuando sufrió una
crisis cardíaca en la ciudad uruguaya de Punta del Este.
Posteriormente se alojó en
un centro médico especializado en la rehabilitación
de adictos de La Habana, Cuba, donde pasó alrededor de tres
años.
"Pelusa", adicto a las
drogas desde los años ochenta en los que triunfaba en Europa,
alcanzó a detener su caída libre en 2005, cuando tocaba
fondo y decidió abrir otro capítulo en su vida.
Pesaba unos 128 kilos y su corazón
parecía decir basta. Sus seguidores ponían flores
frente a sus fotografías en el portal de la cínica
en la que las multitudes lloraban y rezaban mientras los médicos
controlaban, dentro, el respirador artificial que lo ayudaba a seguir
en carrera.
Su historia clínica era alarmante:
hipertensión, problemas respiratorios, apnea del sueño,
miocardiopatía dilatada, diabetes y función renal
alterada.
Pero de buenas a primeras, en 2005,
volvió a escena como si poco de malo hubiera pasado en los
oscuros tiempos de consumo de estupefacientes, de autodestrucción
sistemática y de desquicio estético.
Fue sometido a un "by pass"
gástrico en Cartagena de Indias, Colombia, por Luis Felipe
Chaux y otros tres cirujanos. Al poco tiempo pesada 65 kilos.
En las últimas semanas se
lo vio gordo otra vez, y algunos medios argentinos de comunicación
de Buenos Aires coincidieron en que su nuevo problema es el alcohol.
Maradona
está otra vez ingresado en una clínica y varios de
los peores tramos de su vida vuelven a reciclarse en la memoria
colectiva. EFE
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