Según
la transcripción de su testimonio en una audiencia militar,
que hoy ha difundido el Pentágono, Al-Nashiri se inventó
un relato sobre su participación en ese atentado, ocurrido
en el puerto yemení de Adén en octubre del año
2000, que se saldó con la muerte de 17 personas.
"Simplemente
dije esas cosas para tenerlos contentos. Estaban muy contentos cuando
las dije", señala el texto de su declaración.
Al-Nashiri
aseguró además que fue objeto torturas desde que fue
detenido hace cinco años.
De
acuerdo con su versión, las torturas se producían
durante los interrogatorios. "Una vez me torturaban de una
forma, y otras de forma diferente".
Al-Nashiri
desvela además que el líder de Al Qaeda, Osama bin
Laden, con quien dijo haberse reunido en varias ocasiones, le dio
alrededor de medio millón de dólares para "gastos
personales" y para poner en marcha un negocio de pesca.
La
transcripción difundida hoy no recoge todo el testimonio
del detenido. El Departamento de Defensa lo ha revisado y ha eliminado
las partes que considera sensibles por razones de seguridad nacional.
Al-Nashiri
es uno de los catorce detenidos en Guantánamo que fueron
trasladados a ese centro de detención desde distintas prisiones
de la CIA en el extranjero, entre los que se incluye Khalid Sheik
Mohammed, considerado el cerebro de los atentados del 11-S de 2001.
Todos
ellos están siendo sometidos a audiencias cerradas para la
prensa y los abogados de defensa, conocidas como "Juntas Militares
de Revisión del Estatuto del Combatiente", para determinar
si deben ser designados "combatientes enemigos" y si deben
continuar en Guantánamo, ser trasladados a otros lugares
o ser liberados.
Se
trata de prisioneros que Washington considera de "alto valor"
porque cree que pueden ofrecer información valiosa por el
papel que desempeñaron en operaciones terroristas y de combate
contra las fuerzas estadounidenses. EFE
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