La campaña
fue inaugurada por el presidente Manuel Zelaya y otros funcionarios
en un puesto de control carretero en La Barca (norte).
La Comisión
Nacional de Prevención de Accidentes (CONAPRA), responsable
de la operación, integra a policías, militares,
miembros de cuerpos de socorro y autoridades sanitarias.
Se calcula
que en esta temporada se movilizarán unos 2,4 millones
de personas, entre nacionales y extranjeras, dijo a Acan-Efe un
portavoz del Ministerio de Seguridad.
Muchos viajeros
han salido desde hoy por las vías terrestre y aérea
de Tegucigalpa hacia sus lugares de origen, playas, balnearios
y otras áreas turísticas, como el sitio arqueológico
maya de Copán Ruinas (oeste) y parques nacionales.
El Gobierno
dio toda la semana de asueto al sector público y la empresa
privada trabajará en su mayoría hasta el Miércoles
Santo.
Mientras comienza
el éxodo de turistas, centenares de campesinos han llegado
a las principales ciudades del país con palmas que serán
bendecidas el próximo Domingo de Ramos, cuando iniciarán
las celebraciones religiosas.
Los vendedores,
entre ellos numerosos niños, se han apostado en los alrededores
de los templos católicos.
En Tegucigalpa,
los labradores se encuentran principalmente en la Catedral Metropolitana,
donde venden cada ramo de palma a dos lempiras (unos 10 centavos
de dólar).
Estos campesinos
proceden de comunidades rurales de los alrededores de la capital
hondureña.
Se estima
que el 90 por ciento de la población de Honduras, de unos
siete millones de habitantes, es católica, aunque la Iglesia
cuestiona la manera de conmemorar la Semana Santa de mucha gente
que prefiere irse a las playas y otros lugares de recreo.
Sin embargo,
en ciudades como Tegucigalpa y la ex capital Comayagua, en la
región central, todavía se observa un alto grado
de fervor religioso, con mayor concurrencia a los templos el Jueves
y Viernes santos.
En ambas ciudades
se ha revivido en los últimos años la tradición
de elaborar alfombras de serrín de colores para el paso
de las procesiones durante la Semana Santa.