Tegucigalpa
– La Semana Santa en Honduras sigue siendo marcada por la
fe cristiana, aunque cada año aumenta el flujo de turistas
nacionales y extranjeros a las playas y otros sitios de recreo
aprovechando las "vacaciones de verano".
El período, que para la iglesia católica debe ser
de recogimiento espiritual, representa una movilización
masiva de turistas nacionales y extranjeros a diferentes lugares.
No obstante, en muchas ciudades, comenzando por la capital, Tegucigalpa,
la fe cristiana se conserva y son miles los que asisten a procesiones
y otros actos litúrgicos, que inician con la cuaresma.
En algunas ciudades se revive con gran fervor la pasión
y muerte de Jesucristo, aunque la flagelación del personaje
que hace su papel no llega a la crucifixión con clavos.
En las principales ciudades, como Tegucigalpa, Comayagua y San
Pedro Sula, entre otras, la fe también se expresa a través
de la elaboración de hermosas alfombras a base de flores
naturales y serrín tenido con colorantes importados de
El Salvador y Guatemala, entre otros materiales.
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Iglesia
colonial en el occidente de Honduras. |
Según
algunos conocedores de ese arte, las alfombras más hermosas
son las de la colonial ciudad de Comayagua, donde funciona una
agrupación cultural que preside el médico Marco
Antonio Zapata, quien heredó esa tradición religiosa
de su madre, Miriam Elvira Mejía, una dama salvadoreña
que llegó a Honduras en 1956.
Miriam
Elvira, fallecida en 1995, elaboró la primera alfombra,
con la imagen de un cordero, el 10 de mayo de 1963, con ocasión
de la toma de posesión de monseñor Bernardino Mazarella
como nuevo obispo de Comayagua, ex capital de Honduras.
TURISMO
Este año, las reservas de habitaciones en los principales
hoteles de los sitios turísticos más atractivos
del país, principalmente en la región caribeña,
estaban agotadas desde febrero pasado, según informó
el empresario del ramo hotelero Ronald Barahona.
El titular de la Secretaría de Turismo, Ricardo Martínez,
por su parte, indicó en la víspera que durante la
Semana Santa el ingreso de divisas que se espera es de unos 21
millones de dólares.

Las
mejores playas de Honduras se localizan en el Caribe.
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La movilización de turistas en todo el país
podría sumar unos dos millones de personas entre
el 1 y 8 de abril.
Los
sitios turísticos más concurridos durante
la Semana Santa son los puertos de Tela, La Ceiba , Cortés
y Trujillo, y el departamento de Islas de la Bahía
, que conforman Roatán, Utila y Guanaja.
La belleza natural de las tres islas, sus aguas cristalinas
y los arrecifes de coral figuran entre otros atractivos
de esa región caribeña de Honduras, en la
que la mayoría de los turistas son extranjeros en
cualquier época del año.
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Aunque
en menor escala, el sur de Honduras también moviliza muchos
turistas, que prefieren sitios como la Isla del Tigre, donde se
localiza el pequeño Puerto de Amapala, que sigue siendo
uno de los lugares más frecuentados en la zona.
También son visitadas las playas de Cedeño y Punta
Ratón, entre otros sitios, que no tienen la belleza del
Caribe, pero que son las opciones más cercanas al mar que
tienen muchos de los turistas del centro, sur y oriente de Honduras.
Las playas en el Pacífico de Honduras se localizan en el
Golfo de Fonseca, región que este país comparte
con El Salvador y Nicaragua.
La industria hotelera de Honduras, que ofrece unos 180 hoteles
con un global de 20.000 habitaciones, en lo que respecta a lugares
de playa está más desarrollada en el Caribe que
en el Pacífico.
Entre otros atractivos en el Caribe, figuran campeonatos de pesca
en el balneario de Omoa, las comunidades negras o "garífunas"
que ofrecen una gastronomía a base de pescado y mariscos
con leche de coco, y sus danzas como la "punta" con
tambores y caracoles y una vestimenta de mucho colorido.
Los
primeros negros llegaron a Honduras el 12 de abril de 1797,
a la isla de Roatán, procedentes de San Vicente.
Con el tiempo se movilizaron a tierra firme y se asentaron
a lo largo de toda la costa caribeña de Honduras
y ahora representan alrededor del 10 por ciento de los siete
millones de habitantes que tiene el país.
En los últimos 20 años también ha venido
creciendo el turismo ecológico con más de
una decena de parques nacionales que son visitados por turistas
que gustan de la aventura en montañas y ríos,
algunos muy cálidos y otros de bosque nublado con
elevaciones que superan los 2.000 metros sobre el nivel
del mar. |

Semana
Santa en Comayagua, ex capital de Honduras.
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Otro
turismo en crecimiento se centra en sitios coloniales y arqueológicos
que incluyen fortalezas construidas por los españoles en
el Caribe como el Castillo de San Fernando de Omoa, cercana a
Puerto Cortés, y el de Santa Bárbara, en el puerto
de Trujillo, también ex capital de Honduras.
En materia arqueológica el principal atractivo es, en cualquier
temporada, el parque de Copán Ruinas, una de las ciudades
construidas en piedra por la civilización Maya, que floreció
entre los años 900 antes y 900 después de Cristo,
en el sur de México, Guatemala, Belice y Honduras.
Esta región en el occidente de Honduras también
es muy concurrida durante la Semana Santa , lo mismo que otros
pueblos de la zona como la colonial ciudad de Gracias, fundada
en 1536 por el capitán español Juan De Chávez,
en el ahora departamento de Lempira, según apuntes históricos.
Además de iglesias coloniales y el pequeño fuerte
de San Cristóbal, Gracias ofrece al turista fuentes naturales
de aguas termales que para muchos también tienen propiedades
curativas.
Lempira es el nombre de un cacique que, según la leyenda,
murió luchando contra los conquistadores españoles
a mediados del siglo XVI, y por su valentía el departamento
y la moneda de Honduras llevan ese nombre.
A unos nueve kilómetros de Gracias se localiza el Parque
Nacional de Celaque ("caja de agua" en lengua indígena),
con la cordillera del mismo nombre que tiene una elevación
de más de 2.800 metros sobre el nivel del mar.
La región occidental de Honduras, que abarca los departamentos
de Intibucá, Lempira, Ocotepeque y Copán, incluye
una ruta de los pueblos indígenas "Lenca" y Chortís".
Estos últimos serían descendientes de los mayas.
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Atardecer
en el Caribe de Honduras. |
Gastronomía
La cocina hondureña en Semana Santa, pese a la invasión
de las comidas rápidas de multinacionales, en su mayoría
de Estados Unidos, sigue conservando la tradición del plato
principal a base de tortas de pescado seco, salado, sumergidas
en una suculenta sopa, para los "días mayores":
jueves y viernes.
La sopa, preparada con cabezas de pescado y diversos condimentos,
impregna las tortas que son envueltas en huevo.
El postre, por lo general son "torrejas" o torrijas
a base de "pinol" (harina de maíz tostado) o
pan de yema, sumergidas en una espesa miel de dulce de caña
conocido como "panela" o "rapadura", con canela,
clavos de olor y pimienta gorda, entre otras exquisitas aromas.
Otros postres de Semana Santa en Honduras son calabaza o frutas
de la temporada como plátano, ciruelas y mango en miel.
EFE