Ramírez,
quien había reconstruido recientemente una matanza de policías
en Acapulco, fue asesinado el viernes por un desconocido al salir
de una estación de radio donde había transmitido su
programa "Al tanto".
La
Procuraduría de Justicia de Guerrero mantiene abierta una
investigación y que "pondrá todo su empeño"
en esclarecer el crimen del corresponsal, dijo hoy el secretario
general de Gobierno del estado, Armando Chavarría.
El
funcionario aclaró que aún no hay suficientes indicios
sobre el móvil del asesinato y lamentó que no se haya
podido erradicar la violencia en este estado.
Montúfar
aseguró que la policía federal también participa
en las investigaciones del crimen y que cuenta con varias líneas
de investigación, una de ellas por el trabajo periodístico
que desarrollaba el reportero.
Añadió
que las autoridades federales "no están llevando el
caso, sólo están investigando en coordinación
con las autoridades estatales", dijo vía telefónica
el director de la policía estatal.
Amado
Ramírez era originario de Oaxaca y llevaba más de
20 años trabajando como corresponsal de Televisa en el balneario
turístico de Acapulco.
Los
familiares y diversos grupos de periodistas han exigido a las autoridades
esclarecer el crimen y castigar a los culpables.
Reporteros
Sin Fronteras (RSF) solicitó en un comunicado que las autoridades
mexicanas se impliquen "con fuerza" en la investigación
del asesinato de Ramírez, debido a que generalmente los crímenes
de periodistas son investigados por agentes locales.
"Las
autoridades tienen que tomarse en serio la muerte de este periodista",
dijo el organismo que pidió ir a fondo en las investigaciones
México
es considerado uno de los países más peligrosos para
ejercer la profesión de periodista ya que, según organizaciones
internacionales, cada año son asesinados entre dos y tres
informadores. EFE
|