El suceso
tuvo lugar el sábado en la carretera federal Veracruz-Santa
Fe a la altura de la comunidad de Villarín, informó
el gobierno veracruzano.
En
el choque armado se utilizaron pistolas 9 milímetros, así
como rifles de asalto R-15 y AK-47, conocidos popularmente como
"cuerno de chivo", e incluso granadas.
Los
presuntos narcotraficantes que resultaron heridos no pudieron huir
y fueron trasladados a hospitales de la región en calidad
de detenidos.
Decenas
de miembros del Ejército y de la Policía lanzaron
un operativo en la zona para rastrear a los que se fugaron.
Al
lugar de los hechos arribaron peritos de la Procuraduría
General de Justicia del Estado, que encontraron más de 200
casquillos percutidos.
Cinco
vehículos, entre ellos tres camionetas, fueron abandonadas
en el lugar, uno de ellos envuelto en llamas.
El
pasado 3 de marzo en la comunidad de Villarin se registró
otro tiroteo en una carrera clandestina de caballos donde perecieron
dos presuntos líderes del grupo de sicarios de Los Zetas,
brazo armado del Cartel del Golfo.
Días
después, en calles del puerto de Veracruz fueron abandonados
los cadáveres de dos personas envueltos en sabanas, y 24
horas después apareció un video donde se les veía
aún con vida y confesaban ser integrantes del Cartel del
Golfo.
En
la grabación revelaban además presuntos vínculos
de jefes policíacos y periodistas de Veracruz con dicha organización
criminal.
A
finales de marzo fueron ejecutados tres agentes de la Policía
municipal de Boca del Río, entre ellos el comandante Gerardo
Monraga, a quien los sicarios habían vinculado con el crimen
organizado.
A
principios del presente mes apareció el cadáver "envuelto
en bolsas negras para basura" de un traficante de drogas del
municipio de Alvarado, al cual adhirieron un mensaje con amenazas
para un sicario conocido como Z-40.
Desde
que asumió el poder el 1 de diciembre pasado, el presidente
mexicano, Felipe Calderón, ha colocado la lucha contra el
narcotráfico entre las prioridades de su gestión y
ha desplegado a miles de policías y militares por los estados
más conflictivos.
Sin
embargo, según los informes de prensa, y a falta de cifras
oficiales, el nivel de violencia en México no solamente no
ha descendido, sino que parece haberse incrementado. EFE
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