Los cubanos, entre los que hay cuatro mujeres, habían zarpado
de la provincia cubana de Villa Clara el pasado domingo en una
embarcación de 10,6 metros de eslora que los trasladó
hasta las proximidades de la carretera elevada de Rickenbacker,
en Miami.
La Patrulla Fronteriza, que señaló
a Efe que se trata de otro caso de tráfico humano, se ha
hecho cargo del grupo de cubanos para su adecuado procesamiento.
La legislación estadounidense, conocida
como "pies secos/pies mojados", indica que los cubanos
que logran pisar tierra firme pueden permanecer en Estados Unidos
y al cabo de un año obtener la residencia.
Según los convenios migratorios suscritos
entre La Habana y Washington, los inmigrantes que son interceptados
en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, deben ser repatriados.
EFE