Los
legisladores de origen cubano Lincoln y Mario Díaz-Balart
e Ileana Ros-Lehtinen afirmaron en un comunicado que al solicitar
el gobierno estadounidense "pruebas" a un "Estado
terrorista sobre el terrorismo" evidencia una "profunda
y extraordinaria ignorancia sobre la naturaleza" de este
fenómeno y sus naciones "cómplices".
Las
únicas pruebas que el régimen "terrorista"
de Cuba puede aportar a Estados Unidos son "fabricadas",
aseguraron los tres congresistas republicanos por Florida, quienes
respondieron así a una información publicada hoy
por el diario The Miami Herald.
El
rotativo informó de la colaboración entre el FBI
y el gobierno cubano en la investigación de la supuesta
participación de Posada Carriles en el atentado terrorista
perpetrado en el hotel Copacabana de La Habana el 4 de septiembre
de 1997, en el que murió el turista italiano Fabio Di Celmoque.
En
un hecho sin precedentes, tres agentes de la Oficina Federal de
Investigaciones (FBI) viajaron recientemente a la capital cubana
con el propósito de "recopilar" pruebas que impliquen
a Posada Carriles en el atentado de 1997, indicó el matutino.
Los
tres legisladores sostuvieron que las pruebas que la administración
de George W Bush debe "presentar y dejar de ignorar"
son las del "asesinato de ciudadanos americanos" y de
otros "crímenes" perpetrados por los "hermanos
Castro y sus jenízaros".
En
cuanto a la posibilidad de que se presenten nuevos cargos contra
Posada Carriles, Eduardo Soto, uno de sus abogados, dijo a Efe
que de formularse acusaciones, el equipo legal del anticastrista
está preparado para defenderlo.
"Pero
en este momento no hay nada. Se alega que se visitó la
isla en otoño pasado. Estamos hablando de hace diez meses
atrás. Es obvio que con lo investigado o descubierto en
ese periodo no han podido determinar que es suficiente para presentar
cargos", agregó.
Con
respecto al juicio que encara el anticastrista el 11 de mayo,
se mostró optimista.
"Creo
que pudiera haber, incluso, crédito por el tiempo
servido (en la cárcel). Luis está mirando
de cero a ocho meses (de prisión), de acuerdo con
los rangos de sentencia", subrayó.
Posada
Carriles, que se encuentra en libertad bajo fianza y con
arresto domiciliario en el apartamento de su esposa en Miami,
deberá regresar a El Paso (Texas) en mayo para ser
juzgado por las acusaciones de entrada ilegal en Estados
Unidos y de falsedad en su solicitud de ciudadanía.
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En
su investigación en La Habana, el FBI también trata
de confirmar si el ex agente de la CIA fue el cerebro de la coordinación
en la captación de fondos y compra de explosivos utilizados
en los atentados en Cuba registrados entre 1993 y 1998.
Según
la versión del FBI, Posada Carriles, de 79 años,
logró introducir en Cuba explosivos plásticos en
el interior de botellas de champú y zapatos que fueron
utilizados supuestamente en el atentado del hotel Copacabana.
The
Miami Herald informó de que el jurado de instrucción
de Nueva Jersey está investigando a un grupo de exiliados
cubanos sospechosos de enviar dinero a Centroamérica para
financiar la supuesta campaña de atentados dinamiteros
de Posada para dañar a la industria cubana de turismo.
José
Gonzalo, sospechoso de ser uno de los presuntos financieros de
los atentados e interrogado por el jurado de instrucción,
negó estar involucrado.
"No
tengo nada que ver con eso", indicó Gonzalo, de 44
años, quien vive en Union City, Nueva Jersey, con su padre,
Rubén, que fue citado a testificar.
Los
gobiernos de Cuba y Venezuela acusan, además, al anticastrista
de la voladura de un avión de Cubana de Aviación
en 1976, en el que murieron 73 personas. EFE