El
chófer de López Hernández, Francisco Trejo,
a quien se daba también por secuestrado, no estaba en cautiverio
y supuestamente fue cómplice del hecho, según la
fuente.
Explicó
que la familia de López Hernández negoció
con los secuestradores el pago de un rescate de 100.000 lempiras
(casi 5.300 dólares), mientras la Policía investigaba
el caso por su cuenta.
"Por
la presión que hizo la Policía" los secuestradores
"se sintieron acorralados, decidieron retirarse" de
la casa donde mantenían cautivo a López Hernández,
a quien abandonaron, y "no pudieron recoger el dinero"
que les pagaría la familia, añadió.
Hoy,
horas después de su huida, tres supuestos miembros de la
banda de secuestradores fueron capturados por la Policía
en la localidad de San Manuel, cercana a San Pedro Sula.
Además
del chófer del secuestrado, los otros detenidos son Fredy
Marcial Argueta Reyes y Elvis Geovanni Martínez Guevara,
según el portavoz policial.
El
octogenario, quien se dedica al comercio en una tienda de abarrotes,
es padre de Miguel Ángel López Erazo, uno de los
regidores del gobernante Partido Liberal en la municipalidad de
San Pedro Sula, 243 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
López
Hernández y Trejo desaparecieron el lunes por la tarde
después de que éste recogiera al comerciante en
su negocio; un microbús en el que ambos se transportaban
fue encontrado abandonado esa misma noche en un sector periférico
de la ciudad.
En
lo que va de año han sido secuestradas al menos seis personas
en el norte y suroeste de Honduras, algunas de las cuales fueron
rescatadas por la Policía y otras liberadas tras el pago
de dinero a sus captores.
Los
secuestros registrados en Honduras entre 2006 y este año
suman una veintena, según medios locales de prensa. EFE