El
programa Hambre Cero, considerado el proyecto insignia del gobierno
sandinista, fue inaugurado por el presidente Daniel Ortega y funcionarios
de gobierno en el poblado de Raití, municipio de San José
de Bocay, en el norte del departamento de Jinotega, en la ribera
del río Coco, cerca de Honduras.
Raití,
que en la lengua indígena mískita significa cementerio,
es una comunidad asentada en una zona montañosa a la cual
sólo se puede llegar por vía aérea y acuática,
y en donde el Frente Sandinista de Liberación Nacional
(FSLN) realizó su primera acción guerrillera contra
la dictadura de la familia Somoza (1937-1979) en 1963.
El
mandatario nicaragüense y sus funcionarios se trasladaron
en un helicóptero de la Fuerza Aérea del Ejército
de Nicaragua, desde ayer, partiendo de Managua.
De
acuerdo al gobierno sandinista, que distribuyó los detalles
de ese programa vía correo electrónico, el Hambre
Cero tiene un coste de 150 millones de dólares y contempla
entregar a 75.000 familias campesinas, entre 2007 y 2012, un bono
productivo alimentario por valor de 2.000 dólares.
Ese
bono productivo incluye la entrega a cada núcleo familiar
de una vaca preñada, una cerda cubierta, seis aves de corral
(cinco gallinas y un gallo), semillas, plantas frutales y forestales,
crédito revolvente, un biodigestor, y otros insumos.
Las
familias beneficiarias regresarán el 20 por ciento del
valor recibido para la conformación de una caja rural para
garantizar la continuidad del programa, el cual será ejecutado
por organizaciones civiles no gubernamentales y pobladores de
cada comunidad.
Ese
programa, de acuerdo al gobierno, está enmarcado dentro
del compromiso de alcanzar la primera meta de los objetivos de
desarrollo del milenio de las Naciones Unidas, como es "erradicar
la pobreza extrema y reducir el hambre a cero".
La
aspiración, a corto plazo, es que cada familia campesina
sea capaz de producir para su propia mesa leche, carne, huevos,
frutas, verduras y cereales, y a mediano plazo establecer mercados
locales y exportar esos productos, según el documento.
El
acto, transmitido en directo por el canal 4 de la televisión
local, estuvo matizado por una protesta cívica de maestros
y otros sectores sociales que portaban pancartas demandando mejores
salarios y mejores condiciones de vida.
El
presidente Ortega leyó buena parte de las demandas que
hacen a su gobierno y prometió buscarles respuestas.
Junto
al lanzamiento del programa Hambre Cero, Ortega dio además
por inaugurado el ciclo agrícola, que culmina en abril
del 2008.
Nicaragua
dispondrá de 152,1 millones de dólares para ese
ciclo agrícola con fondos que provendrán del Estado,
banca comercial local y las instituciones microfinancieras.
También,
de diez millones de dólares que serán desembolsados
por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico Social
(BANDES) de Venezuela.
Con
esos recursos, el gobierno prevé promover la producción
y la comercialización de café, cacao, fríjol,
arroz, productos orgánicos, palma africana, maíz,
sorgo, cacahuete, caña de azúcar, así como
impulsar el sector pecuario y la producción de hule.
Las
autoridades nicaragüenses calcularon un incremento de la
producción de un once por ciento con respecto al ciclo
agrícola anterior.
También
incrementar un 20 por ciento el valor de las exportaciones agropecuarias,
generar 1,5 millones de empleos, entre directos e indirectos,
y beneficiar a cien mil productores. EFE