Sharon
Watson, del citado servicio, explicó que ocho personas
fallecieron durante el paso del tornado, en el propio pueblo,
mientras que la novena víctima murió en el vecino
condado de Stafford.
Los heridos han sido ingresados en hospitales
de localidades cercanas, como Wichita.
La gobernadora de Kansas, Kathleen Sebelius, declaró
el área zona de emergencia por desastre natural.
El hospital local, Kiowa County Memorial Hoispital,
se derruyó al paso del tornado y atrapó a una treintena
de personas, que han sufrido heridas menores, informó hoy
la portavoz de los servicios de emergencia del estado de Kansas.
El tornado asoló el pueblo, en el que residen
unas 1.600 personas, y fue calificado por el Servicio Nacional
de Meteorología de EE.UU. como un tornado "wedge",
que indica que ha sido especialmente alto y estrecho.
El citado Servicio advirtió sobre la posibilidad
de que se produzca esta noche una nueva ola de mal tiempo en la
zona.
En las imágenes que muestran las distintas
cadenas de televisión estadounidenses se puede ver la mayoría
de las casas destruidas y convertidas en escombros.
Watson explicó que la policía, acompañada
de perros especialmente entrenados, registran las casas de la
localidad "una a una".
Los servicios de emergencia del estado de Kansas
y la Guardia Nacional han enviado más refuerzos a lo largo
de la jornada para ayudar a los habitantes de la localidad y en
las tareas de desescombro.
La Cruz Roja de EE.UU. ha usado a lo largo de
la noche autobuses escolares para trasladar a los habitantes de
Greensburg, situada al suroeste de Kansas, hasta los refugios
preparados en varios colegios de la ciudad de Haviland.
Este tornado forma parte de un frente que desde
ayer afecta al medio oeste de EE.UU. EFE