Los
acusados fueron detenidos el lunes en la localidad de Cherry Hill,
después de que dos de ellos acudieran a una cita con un
colaborador del FBI con la intención de comprar armas que
emplearían presuntamente en el atentado contra la base
de Fort Dix, según la fiscalía federal de Nueva
Jersey.
"Las
acciones de estos acusados representaban una amenaza real para
la seguridad de los ciudadanos de Nueva Jersey", señaló
en un comunicado el fiscal Christopher Christie.
Cinco
de los detenidos fueron acusados de conspirar para asesinar a
militares y el último de colaborar en la ocultación
de armas para llevar a cabo esos planes.
El
grupo había adquirido armas y se entrenaba en una zona
montañosa del estado de Pensilvania, vecino a Nueva Jersey,
con el objetivo de atacar la base militar, según la investigación.
Los
arrestados fueron identificados como Mohamad Ibrahim Shnewer,
natural de Jordania y que posee la ciudadanía de Estados
Unidos y Serdar Tatar, originario de Turquía y con residencia
legal en EE.UU.
También
están detenidos los ciudadanos de la antigua Yugoslavia
Agron Abdullahu y Eljvir Duka, Shain Duka y Dritan Duka, estos
tres últimos hermanos y residentes ilegales en Estados
Unidos.
Durante
la investigación, que se inicio en enero del pasado año,
las autoridades determinaron que Mohamad Shnewer vigiló
la bases militares de Fort Dix y de Fort Monmouth, en Nueva Jersey,
así como otra base aérea de Dover (Delaware) y el
edificio de la Guardia Costera en Filadelfia.
Tatar
adquirió un mapa de Fort Dix el pasado 28 de noviembre
y los Duka compraron y organizaron prácticas de tiro con
armas cortas, y pretendían adquirir rifles de asalto AK-47
y del tipo M-16, según la acusación.
De
acuerdo al relato del agente especial John Ryan, de la Oficina
Federal de Investigación (FBI), un empleado de una tienda
alertó en enero del pasado año a las autoridades
de que le habían llevado un vídeo para hacer una
copia en digital (DVD), cuyo contenido le parecía inquietante.
El
vídeo, según Ryan, mostraba a diez hombres jóvenes
disparando armas de asalto "en un estilo como de milicianos
mientras llamaban a una 'jihad' (guerra santa contra infieles)
y gritaban en árabe 'Allah Akbar' (Dios es Grande), lo
que dio lugar a que se iniciara la investigación sobre
esas actividades.
Las
autoridades utilizaron en ese proceso varios colaboradores que
se infiltraron en el grupo y lograron grabar numerosas conversaciones
de forma secreta, durante las que los acusados hablaban de sus
planes y de los posibles objetivos a atacar.
Mohamad
Shnewer mostró a uno de los informantes material audiovisual
que guardaba en una computadora y entre otros documentos lo que
parece ser el testamento de al menos dos secuestradores involucrados
en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU.,
así como imágenes y discursos de Osama Bin Laden
y otros extremistas islámicos.
También
explicó al colaborador del FBI que él y otros formaban
parte de un grupo que planeaba atacar una base militar, en concreto
Fort Dix y una base naval próxima, y que podían
matar "al menos un centenar de soldados" utilizando
lanzagranadas y otras armas.
Shnewer
informó además de que poseían fondos para
adquirir el armamento y que no tenían miedo a morir, según
la investigación.
Para
planificar el ataque a Fort Dix, donde trabajan alrededor de 15.000
personas y en la que se entrena a tropas en reserva y a efectivos
de la Guardia Nacional, el grupo contaba con la información
que Tatar tenía de la instalación militar, que visitaba
con frecuencia para entregar pizzas y que, según Shnewer,
"conocía como la palma de su mano".
Según
los investigadores, Mohamad Shnewer comentó durante una
conversación grabada el 1 de agosto que se podía
atacar una base americana "con mucha facilidad" y en
otra, unos días después, aseguró que su intención
era "atacar a una gran concentración de soldados".
Está
previsto que los acusados comparezcan durante las próximas
horas ante el juez para ser informados de los cargos en su contra.