El
hallazgo de los cadáveres de los dos jóvenes, de
15 y 20 años de edad y vecinos de Salt (provincia de Gerona),
se produjo en una zona del río Ter que tiene poco más
de tres metros de profundidad.
Según
fuentes de los Bomberos, un vecino avisó a los servicios
de emergencia de que un grupo de nueve jóvenes se estaba
bañando en el río Ter, en la zona conocida como
El Pla dels Socs de Salt, y dos de ellos no habían conseguido
salir del agua.
Inmediatamente
se activó el dispositivo de rescate y efectivos de los
Bomberos y de la policía catalana acudieron al lugar donde
se estaban bañando los jóvenes.
En
la búsqueda de los cuerpos de los menores participaron
un helicóptero de los bomberos y nueve dotaciones de tierra,
así como seis patrullas de policía.
El
alcalde de Salt, Jaume Torramadé, manifestó que
al parecer uno de los dos jóvenes no sabía nadar
y tuvo problemas para salir del agua, por lo que su amigo tiró
al río a rescatarlo y ambos desaparecieron en una zona
donde pudo haber un remolino.
Los
bomberos divisaron desde el helicóptero los dos cuerpos
y posteriormente los submarinistas rescataron los cadáveres.
Más
de 2.000 inmigrantes hondureños se instalaron en Gerona
durante el pasado año
Según los datos que se extraen de los padrones municipales
del 1 de julio del año pasado (2006), un total de 2.401
inmigrantes de origen hondureño viven en la comarca del
Gironès. Con esta cifra, se colocan por delante de otros
colectivos como los colombianos (1.286), ecuatorianos (901), argentinos
(683) y brasileños (639).
Los inmigrantes hondureños son el colectivo latinoamericano
más numeroso en Girona, Salt, Sant Gregori y Sant Martí
Vell, y el segundo en Bescanó, Cassà de la Selva,
Celrà, Llagostera y Sarrià de Ter.
En la ciudad de Girona viven 1.641 inmigrantes
procedentes de Honduras, lo que supone un 1,82 por ciento de la
población, con mucha diferencia por delante de los 990
colombianos y los 617 argentinos.
Por su parte, en Salt residen 626 inmigrantes
hondureños, un 2,23 por ciento del total de la población,
cifra que significa casi el triple de los 233 ecuatorianos y los
161 colombianos.
Fuentes de entidades hondureñas atribuyen
el alto número de inmigrantes procedentes de Honduras a
un "efecto llamada", ya que la mayoría de esos
inmigrantes proceden de la localidad hondureña de Talanga
y de la aldea de La Ermita de este país. La población
de esta aldea se ha trasladado, casi en su totalidad, a las localidades
de Girona y Salt.
Estas cifras relativas a Girona contrastan con
las de colectivos de inmigrantes de Barcelona, donde los hondureños
ocupan el decimocuarto lugar entre los colectivos de inmigrantes
latinoamericanos, con 2.127 personas originarias del país
centroamericano, 247 menos que en la comarca del Gironès,
que tiene un total de 160.838 habitantes, según el Idescat.