Según la sentencia de la Corte Intermedia Popular de Pekín,
Liu Yonghong utilizó una falsa identidad, al menos desde
finales de la década de 1990, para timar a varios funcionarios,
a los que prometía utilizar su influencia para garantizarles
ascensos, publica la agencia oficial Xinhua.
"Liu
ha dañado gravemente la imagen de las organizaciones pertinentes",
dijo el tribunal, que justificó la dura condena en que
el sentenciado se negó a devolver la mayor parte del dinero
y en el "muy negativo impacto del delito".
En
colaboración con dos cómplices que todavía
no han sido juzgados, Liu engañó por lo menos a
tres personas hasta septiembre de 2003, cuando fue descubierto,
asegura la sentencia.
El
"Diario del Pueblo" comentó que "el criminal
Liu tiene lo que se merece", y dijo que pese a sus rigurosos
procedimientos de disciplina existen todavía personas que
consiguen hacerse pasar por empleados del rotativo.
"El
Diario del Pueblo ha pedido reiteradamente a todos y cada uno
de sus empleados que observen estrictamente la ley y salvaguarden
siempre la reputación del periódico fundamental
del partido", añadió. EFE