El Papa defiende la familia y la vida en todas sus fases en Brasil

 

09 de mayo de 2007

São Paulo - El Papa Benedicto XVI afirmó que la Iglesia siempre defenderá la familia, la vida, desde su comienzo hasta su ocaso natural, y a las poblaciones indígenas, al pisar hoy por primera vez tierra americana.

"Me siento muy feliz de estar aquí. Sé que el alma de este pueblo y de toda América Latina custodia valores radicalmente cristianos que jamás serán cancelados", señaló Joseph Ratzinger a su llegada al aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo.

El Sumo Pontífice dijo tener "la certeza" de que en el Santuario de Aparecida, donde se celebrará la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Celam), "esta identidad será reforzada, promoviendo el respeto de la vida desde el momento de la concepción hasta su declive natural".

En esas palabras vieron los observadores vaticanos una advertencia a países como México, donde se ha legalizado parcialmente el aborto y al propio Brasil, donde hay una propuesta para debatir la celebración de un referendo sobre el tema.

Benedicto XVI expresó un afectuoso saludo a los brasileños y a todos los latinoamericanos y abogó para que la V Conferencia siente las bases de una nueva evangelización.

La Iglesia católica tiene como objetivo prioritario la promoción de la persona, sobre todo con los pobres y los abandonados, apuntó Ratzinger, quien subrayó que solo pretende indicar los valores morales de cada momento y formar a los ciudadanos para que puedan decidir libremente.

En la misma línea que viene expresándose desde comienzo de su pontificado, el Papa teólogo manifestó que la Iglesia católica no desistirá en su compromiso de apoyo a la consolidación de la familia como célula básica de la sociedad.

También expresó su apoyo a la juventud, de la que dijo que su formación constituye un factor decisivo para el futuro de una nación.

El pontífice agregó que siempre defenderá y promoverá los valores en todos los extractos sociales, sobre todo en las poblaciones indígenas.

En relación a Brasil, comentó que ocupa un lugar muy importante en su corazón, "no solo porque nació cristiano y posee hoy el mayor número de católicos (155 millones, según el Vaticano)", sino principalmente porque es una nación con un gran potencial.

Tiene "una fuerte presencia eclesial (8.000 sacerdotes y 257 obispos). que es motivo de alegría y esperanza para toda la Iglesia", aseveró.

El obispo de Roma manifestó que el motivo principal de su visita es la celebración de la V conferencia de obispos latinoamericanos en el Santuario mariano, visitado cada año por 8 millones de fieles.

En ese sentido, expresó su confianza en que de esta reunión salgan las propuestas "que podrán dar un renovado vigor e impulso misionero a este continente".

En esta región, dijo, los católicos son mayoría y ello significa que deben contribuir de una manera particular al servicio del bien común de la nación.

El Sumo Pontífice habló de solidaridad entre las fuerzas vivas de la sociedad y reiteró que la Iglesia está al servicio de la paz y de la justicia.

Joseph Ratzinger, de 80 años, viajó a Brasil para lanzar un fuerte mensaje en favor de la vida y contra la pobreza.

El Papa alemán considera que el granero de católicos del mundo necesita una nueva evangelización para afrontar, entre otros, el problema de las sectas y el avance de sociedades cada vez más secularizadas.

El número de católicos está descendiendo vertiginosamente en América Latina en favor de las Iglesias pentecostales y evangélicas, que solo en Brasil cuentan con 24 millones de adeptos. También están muy arraigadas en México, Guatemala y Chile.

Benedicto XVI dijo ante los periodistas que le acompañan en este viaje que el "éxito" de las sectas demuestra que existe una fuerte sed de Dios y que la Iglesia católica tiene que buscar esos nuevos caminos junto con los fieles para encontrar unas condiciones de vida justas.

Según los observadores, el éxito de las sectas en Latinoamérica se debe a las crisis del catolicismo, a la decadencia moral de la sociedad y la pobreza en la que vive gran parte de la población.

El pontífice hablará de pobreza con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien lo recibió en el aeropuerto y con quien se reunirá mañana.

En opinión de Benedicto XVI, la lucha contra la pobreza es prioritaria para la Iglesia latinoamericana, ya que afecta a la educación, la salud, la vivienda y el desarrollo integral de la persona.

Ratzinger también se reunirá mañana con miles de jóvenes en un estadio de Sao Paulo. Es una juventud, la brasileña, que está a favor del preservativo, el divorcio y las relaciones prematrimoniales. EFE

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005