El pronunciamiento lo hizo ante su distrito electoral, en la ciudad
de Sedgefield, noreste de Inglaterra, a donde se desplazó
por avión desde Londres.
En
su corto discurso, interrumpido en varias ocasiones por los aplausos
de unos 300 asistentes, Blair hizo una apasionada defensa de su
mandato y dijo que el Reino Unido es un país "confortable
en el siglo XXI, orgulloso de su pasado y confiado en su futuro".
Sobre
su mandato de una década, el primer ministro dijo: "hice
lo que consideré correcto".
Blair
dijo que algunas de sus decisiones -como la intervención
militar en Sierra Leona- pueden ser bastante controvertidas, reconoció
que en algunas ocasiones pudo haberse equivocado, pero agregó
que eso debían juzgarlo otros.
Sobre
el tema específico de las intervenciones militares en Irak
y Afganistán dijo que "debían ser llevadas
a buen término".
Ante
su gabinete
Poco antes, Tony Blair había informado a su gabinete de
sus planes para dejar el cargo tras diez años en el poder.
Luego
de la reunión, el secretario para Irlanda del Norte, Peter
Hain, dijo que había sido un encuentro cordial y lleno
de camaradería, donde hubo bastantes bromas.
Por
su parte, la canciller Margaret Beckett dijo que había
sido un momento muy emotivo.
Un
portavoz de la oficina del primer ministro anticipó que
Blair continuará en el cargo hasta que el Partido Laborista
elija su sucesor, un proceso que puede durar unas siete semanas.
Esto
pone fin a un largo período de especulaciones y deja abierto
el camino al que todos los analistas dan como su seguro sucesor,
su ministro de Finanzas, Gordon Brown.
Se
espera que éste, por otra parte, comunique rápidamente
su candidatura al cargo para lo cual necesita el consentimiento
de al menos 45 de sus pares en la cámara baja del Parlamento.
Se
cree que el nuevo primer ministro británico estará
en su cargo a principios de julio.
Días
agitados
El anuncio de Blair, significa que desde el lunes el palacio
de Westminster (sede del Parlamento) vivirá tres
días agitados en los que los laboristas competirán
por sus nominaciones al cargo vacante.
Fuera de Brown, se encuentran en carrera John McDonnel y
Michael Meacher, del ala izquierda del Laborismo, que esperan
obtener al menos 44 votos para poder asegurar que sus nombres
entran en la votación. |
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Los
analistas dan como seguro sucesor de Blair al ministro
de Finanzas, Gordon Brown. |
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La
competencia también estará dirigida a buscar el
sucesor del viceprimer ministro John Prescott, quien se prevé
seguirá el mismo camino de Blair.
Todos
los candidatos tendrán plazo para hacer sus presentaciones
hasta el 16 de mayo, tras lo cual empezarán una campaña
de unas tres semanas antes de la votación.
El
proceso terminará con una conferencia especial del Partido
Laborista anunciando el nuevo líder, tras lo cual Tony
Blair entregará oficialmente los "sellos del Cargo"
a la reina Isabel II, quien deberá llamar al sucesor para
pedirle la formación de su gobierno.
El
portavoz del primer ministro anticipó que en este período
de casi dos meses, Blair tiene previsto concentrarse en asuntos
de política interna.
Tomado de bbcmundo.com