Tegucigalpa
- El Estado de Honduras entregó hoy los restos del hondureño
Juan Humberto Sánchez, asesinado por militares en julio
de 1992, a la vez que pidió disculpas a sus familiares
y prometió continuar las investigaciones hasta el final.
La entrega fue formalizada por el fiscal general
del Estado, Leónidas Rosa, quien expresó las condolencias
oficiales a la madre de la víctima, María Dominga
Sánchez, familiares y amigos que asistieron a la ceremonia
que se celebró en la Academia Diplomática de la
Cancillería hondureña en Tegucigalpa.
Rosa subrayó que el Estado hondureño
está comprometido a no cesar en el esfuerzo de investigar
e identificar a los autores intelectuales y materiales del crimen,
y castigarlos con todo el peso de la ley.
Agregó que hechos como la muerte violenta
de Sánchez deben ser una página que no se debe repetir
en Honduras, donde "tratamos de vivir en un Estado de derecho".
La madre de Sánchez dijo a Acan-Efe que
no guarda "odio ni rencor para nadie", pero que quiere
"que se haga justicia" contra quienes le asesinaron
a su hijo -en julio de 1992- en el sector de Colomoncagua, en
el occidente de Honduras, limítrofe con El Salvador.
Con las lágrimas al borde de sus ojos,
añadió que aunque el dolor por la pérdida
de su hijo sigue latente, ahora tiene "el consuelo de saber
que a partir de mañana sus restos descansarán en
paz" en Colomoncagua, hacia donde fueron llevados hoy mismo
por vía terrestre.
La coordinadora del Comité de Familiares
de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Bertha Oliva,
dijo que "hoy es un día de esos cuando no se vale
la tristeza".
"En la visión cristiana es día
de resurrección, porque la muerte recobra la dimensión
de la vida, y eso es alegría. Según la visión
laica, hoy es día de justicia, día de paz, y esto
equivale a un día universal", agregó.
"Para el COFADEH -acotó- aún
cuando hace falta concluir la justicia en el caso de Juan Humberto
Sánchez, la paz de una madre que sembrará flores
sobre la tumba de su hijo, vale mucho más que éstos
discursos".
Sánchez también tenía familiares
salvadoreños, quienes hoy estuvieron presentes en la entrega
de sus restos, lo mismo que la magistrada Mirna Julieta Perla
y el diputado Darío Alejandro Chicas, también de
El Salvador.
En
la ceremonia también se cantó el poema "La
casa de la justicia", del poeta hondureño Roberto
Sosa, interpretado por la artista nacional Karla Lara.
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El
cuerpo sin vida de Sánchez, y atado de pies y manos,
fue encontrado el 20 de julio de 1992 flotando a orillas
de río Negro, cerca de la frontera con El Salvador.
Por
ese crimen, el Estado de Honduras fue condenado el 4 de
julio de 2003 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La
osamenta de Sánchez, que será enterrada mañana,
fue exhumada en 2004 por mandato de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos.
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La
denuncia e investigación sobre la desaparición de
Sánchez fue presentada por el COFADEH ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en octubre de 1992.
Los responsables de su muerte son militares, entre
los que figura el sargento Ángel Belisario Hernández,
quien lo habría ejecutado, según el expediente judicial.
Sánchez fue operador de "Radio Venceremos",
del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional (FMLN), de El Salvador, cuya bandera roja y la de Honduras,
cubrían hoy el ataúd con sus restos.
A
la entrega de sus restos asistieron, además, el secretario
de Relaciones Exteriores, Milton Jiménez, la presidenta
de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, y diplomáticos,
entre otros invitados. EFE