Maca,
arqueólogo estadounidense, subrayó que la persona
enterrada probablemente era un miembro de la estructura política
de la dinastía maya, aunque no se sabe si era un gobernante
o un sacerdote, según publicó hoy el diario local
La Tribuna.
El
arqueólogo brindó detalles del hallazgo, el viernes
por la noche en Copán, ante el ministro hondureño
de Cultura, Artes y Deportes, Rodolfo Pastor; el gerente del Instituto
Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), Darío
Euraque, y otras autoridades.
Explicó
que junto a los restos humanos se encontró un collar de
jade, que simboliza "un nivel de control sobre los recursos
económicos" y que tiene un "nivel de arte espléndido".
Además,
en la tumba habían siete vasijas, que son "increíblemente
raras, pues fueron hechas específicamente para el entierro"
y "tienen un borde de jeroglíficos falsos, o sea que
la gramática no coincide con la escritura de los antiguos
mayas", apuntó.
Tres
conchas de mar estaban colocadas como "un mapa del cosmos",
añadió Maca, de la Universidad de Colgate (EEUU),
quien hizo el descubrimiento en 2005, aunque el IHAH lo anunció
este viernes por medio de un comunicado.
El
enterramiento probablemente data del año 650 después
de Cristo, según el arqueólogo.
La
Tumba I fue descubierta en el sector de El Bosque, dentro del
parque arqueológico de Copán, y el IHAH destacó
que "es considerada como una de las construcciones más
finas" encontradas en ese sitio.
El
Instituto manifestó que, por su ubicación "en
un distintivo complejo arquitectónico dinástico,
es razonable" creer que la tumba corresponde "a un miembro
importante de la familia real" de los mayas que habitaron
Copán.
El
descubrimiento se hizo durante los trabajos del Proyecto Arqueológico
Planificación de la Antigua Ciudad de Copán (PAPAC),
ejecutado por Maca y su equipo de trabajo, según el IHAH,
que dijo que la tumba se mantendrá cerrada para su conservación
y protección.
Otro
sepulcro fue hallado este año, pero sólo contenía
una muela y ofrendas.
La
Tumba I es el hallazgo más importante registrado en los
últimos años en el parque maya de Copán,
situado unos 408 kilómetros al oeste de Tegucigalpa.
Entre
los descubrimientos previos figuran, en agosto de 2000, una tumba
con los restos de un gobernante maya; en 1993, el enterramiento
del primer rey de Copán, Yax K'uk Mo'o (Quetzal Guacamayo),
y en 1989, el Templo Rosalila.
En
Copán Ruinas hay numerosas estelas, pirámides, altares,
plazas y la Escalinata de los Jeroglíficos, que contiene
el texto precolombino más extenso de América, entre
otros vestigios mayas.
La
civilización maya se extendió por unos 324.000 kilómetros
cuadrados entre México, Belice, Guatemala, Honduras y El
Salvador, y tuvo su época de oro entre los años
250 y 900 después de Cristo. EFE