Alemán,
que fue condenado a 20 años de prisión en diciembre
de 2003 por varios delitos, incluido lavado de dinero, dijo que
se tuvo que emitir esos bonos para evitar un colapso de la economía
nacional y salvar el ahorro de los depositantes de los bancos
quebrados.
El
ex mandatario nicaragüense (1997-2002) emitió un decreto
en el 2001, autorizando la emisión de esos títulos
valores, conocidos como Cenis, por 5.000 millones de córdobas
(274 millones de dólares al cambio de hoy) para "salvar"
al sistema financiero nacional ante el pánico por la quiebra
de cuatro bancos.
Entre
2000 y 2001, durante la administración de Alemán,
quebraron por operaciones fraudulentas el Banco Nicaragüense
de Industria y Comercio (Banic), Banco del Café (Bancafe),
Banco Mercantil (Bamer) y Banco Intercontinental (Interbank).
Los
activos y pasivos de esos bancos quebrados fueron adquiridos por
el Banco de la Producción (Banpro), Banco de Crédito
Centroamericano (Bancentro) y Banco de Finanzas (BDF), a los cuales
el Estado otorgó bonos para cubrir los ahorros de los depositantes.
Esos
títulos fueron adquiridos por las instituciones financieras
que compraron las carteras de los bancos quebrados y la Fiscalía
presume que fueron alterados los libros para cobrar intereses
más altos al Estado.
Alemán
dijo que él se limitó a ordenar la emisión
de esos bonos a través del decreto presidencial, pero que
"nada" tuvo que ver con la alteración de los
libros de los bancos desaparecidos, que obligó al Estado
a re-clasificar el pago de intereses por esos títulos.
La
quiebra fraudulenta dejó un agujero financiero de 350 a
400 millones de dólares y lo que la Fiscalía investiga
es quiénes se beneficiaron.
Alemán
evitó señalar al ex presidente del Banco Central
de Nicaragua, Noel Ramírez, y al ex ministro de Hacienda
y ex candidato a la Presidencia, Eduardo Montealegre, como responsables
de esa re-clasificación de los Cenis.
La
esposa de Ramírez es accionista de Banpro, y Montealegre
era accionista de Bancentro, instituciones que adquirieron los
activos y pasivos de los bancos quebrados y se han beneficiado
de la emisión de los Certificados Negociables de Inversión
(Cenis).
Ambos
han negado su participación en los ilícitos, alegando
que actuaron en base al decreto presidencial. EFE