El
coche en el que se conducían Vázquez y dos amigos
se fue a estrellar contra el barandal de un puente sobre un bulevar
en el extremo sur de la capital hondureña.
Vázquez
iba de pasajero en el asiento delantero del coche, que tuvo que
ser cortado con una sierra eléctrica para sacar el cuerpo
del futbolista.
Jairo
Martínez, delantero del Motagua, comentó consternado
a periodistas que con Vázquez los integrantes del club
no solo han perdido a un amigo, sino a un gran jugador.
Vázquez
murió en el estatal Hospital Escuela después de
varias horas de agonía tras haber sido rescatado por cuerpos
de socorro.
Los
acompañantes del jugador, Roger Escoto y Jefferson Rodríguez,
siguen hospitalizados.
El
jugador sufrió una grave herida en el cráneo que
le causó la pérdida de la masa encefálica,
y a pesar de los esfuerzos de los médicos murió
unas cinco horas después del accidente, que ocurrió
alrededor de las 03.30 hora local (09.30 GMT) del sábado.
El
jugador, que vestía la camisa número 16 en el Motagua,
actual campeón del fútbol hondureño de primera
división, y el año pasado integró la selección
nacional que jugó dos partidos amistosos contra El Salvador
(2-0) y Venezuela (0-0), "pintaba para ir al exterior",
comentó el presidente del equipo, Pedro Atala.
Por
su parte, el defensa central Víctor Bernárdez, pidió
hoy a los dirigentes del Motagua que le permitan usar a partir
de ahora la camisa 16 con la que jugaba Vázquez, a quien
definió como "un gran jugador y un gran amigo".
Otros
de sus compañeros expresaron que el próximo Campeonato
de Apertura, que iniciará posiblemente en agosto próximo,
se lo dedicarán a Edy Vázquez, a quien más
de 16.000 espectadores que asistieron ayer al primer partido de
la final del torneo de Clausura entre Real España y Marathón,
le tributaron un homenaje.
Un
minuto de aplausos y frases como "Gracias Edy", corearon
muchos aficionados, mientras que un grupo de seguidores del Motagua
le agradecía públicamente su aporte al fútbol
con una manta que era visible en el sector de silla del Estadio
Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, norte de Honduras.
EFE