Se
informó además que otras dos personas son interrogadas
en relación con el caso, mientras expertos de la policía
judicial realizan pericias en la casa del sospechoso, que incluyeron
el vaciado de la piscina.
Mientras
tanto, personas acaudaladas y famosas siguen sumando sus voces
reclamando la aparición con vida de "Maddy",
así como su aporte al fondo de recompensa que se creó,
que ya asciende a unos US$5 millones.
Una
de las últimas en agregarse a la lista fue la escritora
J.K.Rowling, creadora de Harry Potter. Junto a ella aparecen también
empresarios, los futbolistas David Beckham, Cristiano Ronaldo
y Wayney Rooney, así como figuras de la televisión
británica.
Conmoción
El
caso conmocionó en un primer momento a la opinión
pública de Portugal y Gran Bretaña, pero a medida
que pasaron los días fue trascendiendo las fronteras de
Europa.
El
3 de mayo, los padres Maddy, Kate y Gerry McCann (ambos médicos)
decidieron dejar a la niña y a sus dos hermanitos gemelos
durmiendo en el apartamento que alquilaban turnándose para
verlos mientras cenaban en el restaurante del complejo turístico.
Pero
en una de estas oportunidades se encontraron que la niña
había desaparecido de la habitación, lo que originó
un amplio operativo de búsqueda que hasta el momento dio
pocos resultados.
Hasta
el momento todas las hipótesis de la investigación
hacen pensar que Maddy podría haber sido víctima
de una red internacional de pedófilos, por lo que las autoridades
británicas colaboran con sus pares portugueses en la investigación.
La
niña cumplió 4 años el sábado
pasado y sus padres, que han conmovido al público
con sus apariciones en los medios, prometieron no abandonar
Portugal si no regresan con su hija a su hogar en Gran Bretaña.
La
familia del padre, oriundo de Glasgow, Escocia, inició
un movimiento para recaudar fondos para la recompensa y
habilitó un sitio en internet para pedir información
que pueda conducir al rescate.
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Los
McCann no volverán a su casa si no llevan a su hija.
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Nuevo
giro
Cuando la policía portuguesa había decidido comenzar
a disminuir la búsqueda luego de diez días de infructuosa
búsqueda, una periodista británica dio un nuevo
giro a la investigación.
En
efecto, Lori Campbell, del diario Sunday Mirror habló con
los representantes de la embajada británica en Portugal
y oficiales de la policía de ese país sobre la sospechosa
presencia de Robert Murat.
Durante
la cobertura periodística del caso, Campbell se había
topado en varias oportunidades con este hombre quien se presentó
a veces como portavoz de la familia de la niña y otras
veces como su intérprete.
Murat
también se había convertido en una figura familiar
para todos los periodistas ante quienes se describía como
mitad portugués y mitad inglés ayudando a la policía
portuguesa con sus servicios de traducción.
Pero,
según Campbell, cuando comenzó a indagar sobre Murat,
descubrió que nadie lo había designado en ninguna
función.
Sospechoso
Según
la televisión portuguesa, se sabe que Murat, de 32 años
vive desde hace tres años con su madre Jenny, una enfermera
jubilada de 71 años, que decidió radicarse en Portugal
hace cuatro décadas.
"Jeny
es una persona muy conocida aquí. Ha pasado casi toda su
vida aquí y la familia tiene una muy buena reputación
y muy buen nombre", comentó Catherine Roberts, una
amiga de los Murat.
Un
tío del sospechoso, Ralph Eveleigh, dijo a la BBC que la
noche del secuestro de Madeleine, su sobrino estuvo toda la noche
en el chalet de Praia da Luz, en compañía de su
madre y descartó cualquier posible vínculo con el
rapto.
En
tanto un amigo de la familia, Geoffrey Livock, de 71 años,
dijo que Maddy podría ser la hermana melliza de la
hija que Murat tuvo tiene con su ex esposa Dawn, de quien
se separó hace tres años y quien aún
vive en Norfolk, Gran Bretaña.
Los
investigadores del caso interrogaron por más de 12
horas a Robert Murat, quien abandonó las oficinas
de la policía en la mañana del martes con
rumbo desconocido.
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Los Murat viven muy cerca del complejo turístico en
Praia da Luz. |
Nada
claro aún
La agencia de noticias portuguesa Lusa indicó que una alemana
y un portugués también rindieron declaración
ante los agentes.
Según
la legislación portuguesa, Murat o cualquier otro sospechoso
no puede ser detenido, sino tratado como testigo, hasta tanto
se presenten pruebas en su contra.
De
todos modos, la denuncia de Campbell permitió que se inicie
la pesquisa que incluyó además el secuestro de computadoras
y videos de la propiedad del sospechoso.
El
procurador general de Portugal, Fernando Pinto Monteiro, se negó
a hacer comentarios sobre la situación de Murat.
"Ninguna
teoría se ha descartado todavía. La policía
está trabajando muy bien", declaró.
Pero
el director de la policía nacional portuguesa, Alipio Ribeiro,
comentó durante un seminario en Lisboa, que a pesar de
que "la investigación progresa, no puedo garantizar
ningún resultado".