El
mayor problema de la infección es el origen de la bacteria,
por que todos los estudios han revelado que los soldados estadounidenses
no la llevan en su cuerpo, como se creía.
"Necesitamos saber de dónde provienen estas infecciones",
señaló el investigador Matthew Griffith, epidemiólogo
del Centro Médico del Ejército en el Fuerte Sam
Houston (Texas, EEUU).
"Una de las posibilidades era que la Acinotobacter calcoaceticus-baumannii
estuviera en la piel de los soldados antes de que resultaran heridos.
Pero nuestra investigación la ha descartado", agregó.
Los científicos llegaron a esa conclusión después
de analizar muestras de piel de 102 soldados activos en una base
de Irak, representativas de las condiciones imperantes en casi
todo ese país.
El ambiente del lugar era de tipo desértico y con tierras
agrícolas irrigadas y una zona urbana muy cerca.
Según Griffith, si la bacteria que causa la infección
no está en la piel y contamina las heridas, entonces es
posible que la infección ocurra cuando el soldado espera
tratamiento en un hospital o después de recibir atención
médica.
"Nuestro estudio es una aportación a la serie de pruebas
de que la causa de este brote infeccioso es la transmisión
que ocurre en los hospitales o centros de atención médica",
manifestó Griffith.
El informe sobre el estudio no señaló cifras respecto
al número de soldados heridos en Irak que han sido afectados
por este tipo de infección bacteriana, ni proporcionó
mayores detalles sobre los síntomas de la infección
o su nivel de gravedad.
Sin embargo, debido a este problema, se ha reforzado el control
de infecciones en los hospitales militares de Estados Unidos,
señaló el informe.