La
ministra hondureña de Salud, Jenny Meza, dijo a periodistas
que los 80 médicos que hasta ahora han venido trabajando
por tres horas, serán contratados para que lo hagan por
seis, para buscar una solución al problema.
Agregó
que a los estudiantes y residentes que no han trabajado no se
les pagará, ni se les extenderá la constancia que
garantiza que ya se han graduado, "mientras no cumplan con
los días que han faltado".
El
paro se debe a que los médicos hondureños exigen
que sus colegas que han regresado graduados de Cuba, mediante
un programa de becas, realicen un internado rotatorio, que consiste
en una práctica profesional de un año, antes de
poder ejercer como profesionales de la medicina en Honduras.
Esa
exigencia, según los galenos, la han cumplido todos los
que se han graduado en el exterior, por lo que los que vienen
de Cuba "no pueden ser la excepción".
El
conflicto ha repercutido en la población hondureña
que a diario acude a los hospitales públicos.
Según
fuentes médicas del Hospital Escuela, el más importante
del país, que opera en Tegucigalpa, sólo en este
nosocomio se han reprogramado más de 3.000 consultas externas
y cerca de 150 cirugías.
Los
médicos graduados en Cuba alegan que no pueden cumplir
con las exigencias de sus colegas compatriotas, porque vienen
con suficiente preparación de la Escuela Latinoamericana
de Medicina (ELAM).
Alegan
los profesionales hondureños que sus colegas formados en
la ELAM no traen la suficiente preparación para hacer frente
a la situación sanitaria de Honduras, porque difiere mucho
del sistema cubano.
La
semana pasada, el Consejo de Educación Superior ratificó
un reciente acuerdo mediante el cual se exime a los graduados
en Cuba del internado rotatorio. Además, la resolución
le reconoce el título de médicos a los graduados
en la ELAM.
Según
otras fuentes oficiales, el problema tiene sus raíces desde
que se suscribió el acuerdo con Cuba, en 1989, para que
jóvenes hondureños fueran a estudiar becados a la
ELAM.
El
acuerdo fue suscrito a nivel de cancilleres, ignorando entonces
algunas observaciones y recomendaciones del Colegio Médico
de Honduras. EFE