Tegucigalpa - Los hondureños apenas se
reponen del último “trancazo” a los combustibles
y ya el gobierno de la República se prepara para anunciar
un nuevo ajuste a los derivados del petróleo que andará
por el orden de los 2.50 a los 5 lempiras, confirmaron hoy fuentes
del Consejo Nacional de Transporte (CNT).
Pompilio Coello, vicepresidente del CNT, informó esta mañana
que el jueves de esta semana el asesor presidencial, Enrique Flores
Lanza, comunicó a los dirigentes del rubro del transporte
que este fin de semana se registrará una nueva alza a los
carburantes por el orden de los cinco lempiras.
No obstante, Flores Lanza les comunicó que el gobierno
absorberá parte del fuerte aumento por un monto de 2.50
de lempiras, es decir, que el nuevo ajuste andará por esa
misma cantidad.
“El asesor presidencial nos dijo claramente que el incremento
era como de cinco lempiras, pero que el gobierno estaba viendo
la posibilidad de subsidiar parte de ese incremento para que no
sea tan fuerte el impacto en el precio de bomba”, dijo Coello.
Coello dijo que de decretarse esta nueva alza a las gasolinas,
la situación se vuelve insostenible para los empresarios
del transporte, ya que no pueden seguir absorbiendo las constantes
alzas que decreta el gobierno y la única vías que
queda es decretar un ajuste a las tarifas o que el gobierno reduzca
el precio de las gasolinas y el diesel.
“En la reunión se le hizo ver al gobierno que de
haber un nuevo incremento la situación del rubro de taxis
se vuelve crítica porque nuestra gente ha estado pendiente
de la resolución que le dé el Ejecutivo al problema
del transporte”, dijo.
Al respecto, la directora ejecutiva de la Comisión Administradora
del Petróleo (CAP) Lucy Bú, dijo que la tendencia
del petróleo en el mercado internacional ha sido hacia
el alza, por lo que es casi seguro que se hará un nuevo
ajuste en el mercado interno, aunque no quiso revelar en que cantidades.
“No podemos confirmar todavía porque no hemos definido
el ajuste, no obstante, la política del gobierno es hacer
que el impacto sea lo más atenuado para el consumidor”,
dijo.
La funcionaria argumentó que el mercado de los derivados
del petróleo en este momento está presionado por
la oferta y la demanda, es decir, que la demanda es mayor porque
los inventarios en Estados Unidos están mas bajos de lo
que se esperaba en este momento que se está por entrar
a la época vacaciones en ese país.
“Cada dos semanas se debe revisar la estructura de precios,
la tendencia en el mercado internacional no la podemos variar,
lo que si se puede variar es el monto que se aplicará al
consumidor final”, agregó.
Indicó que los demás países de la región
centroamericana han registrado ajustes constantes al precio de
las gasolinas y el diesel y en el caso de Honduras, la única
manera de evitar un fuerte impacto al consumidor es subsidiando
el precio de los energéticos o bien comprando un instrumento
de cobertura de riesgo, que es bastante oneroso para el país.
“Lo que tenemos que hacer es educar a la población
para que sea consecuente y consuma el producto racionalmente”,
recomendó.
Explicó que en este momento, el gobierno otorga un subsidio
de cuatro lempiras para el precio del galón a las gasolinas
y 86 centavos para diesel.
El gobierno ha dispuesto un fondo de 500 millones de lempiras
para subsidiar las constantes alzas de los carburantes, de los
cuales se han erogado 90 millones en lo que va de este año.
Diversos sectores políticos han cuestionado la millonaria
campaña publicitaria que el gobierno mantiene en los medios
de comunicación para hacer creer a los hondureños
que el país tiene las gasolinas más baratas, ya
que consideran que esos dineros deben invertirse en proyectos
sociales u otras necesidades del país.