El
director de Epidemiología del Ministerio de Salud de Nicaragua,
Juan José Amador, en rueda de prensa informó hoy
de que el fenómeno natural por cambios en la dirección
de los vientos se desplaza en dirección noroeste.
"La nube de polvo se desplaza un poco más
hacia el norte con lo que se aleja más de Centroamérica",
añadió el funcionario, tras citar un tercer informe
de la Dirección General de Meteorología del Instituto
Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Según un anterior informe de Ineter, se
había observado en la imagen de satélite el área
que abarca la nube de polvo africano, la cual se localizó
entre el arco de las Antillas Menores y los 70 grados de longitud
oeste y entre los 12 y 15 grados de latitud norte, aproximadamente.
Agregó que los vientos predominantes del
este, con velocidades entre 40 y 60 kilómetros por hora,
favorecían el desplazamiento de esta nube de polvo hacia
el oeste, pero esto ha cambiado, señaló Amador.
Ineter mencionó que entre las "partículas
nocivas" que se han encontrado en esta nube se destacan:
pesticidas, microorganismos y otros contaminantes químicos,
que inducen a crisis de asma y alergias.
"Otros efectos del fino polvo de esta nube
es la reducción en la visibilidad y en la calidad del aire,
disminución de la radiación solar que podría
confundirse con un ambiente nublado", advirtió.
Pese a todo, Amador dijo que el Ministerio de
Salud mantiene las recomendaciones desde la primera nota informativa
del Ineter, principalmente a los que residen en el Caribe nicaragüense,
a evitar el acceso al aire libre, especialmente niños,
ancianos y personas que padecen enfermedades respiratorias.
Mantuvo que no es aconsejable realizar deportes
o cualquier actividad intensa al aire libre, en vista que la contaminación
aumenta con la mezcla de estas partículas y el calor.
De acuerdo con el Ineter, los análisis
de las cartas meteorológicas mantienen la persistencia
de bajas presiones sobre el país, localizándose
un eje de vaguada desde el litoral del Caribe nicaragüense
hasta la costa este de la península de Florida, EE.UU.
Añadió que se continuarán
generando vientos débiles, probabilidades altas de lluvias
y tormentas eléctricas con distribución espacial
irregular sobre el territorio nicaragüense, principalmente
en la región del Pacífico, condiciones que reducirán
el posible efecto de este fenómeno.
Amador dijo que las autoridades de Salud mantendrán
las recomendaciones, que son las mismas que se dan en países
europeos, hasta que el Ineter, que monitorea el fenómeno,
diga que este no representa ningún peligro para el sector
caribeño de Nicaragua.
Apuntó que, de acuerdo a informes del Ineter,
esta fina nube de polvo procedente de África "casi
nunca ha impactado el territorio nicaragüense".
Las
autoridades meteorológicas de Costa Rica, El Salvador y
Guatemala han manifestado que la nube es un fenómeno anual
y que no se prevé ninguna alerta, sólo se pide precaución
a las personas que padecen de asma. EFE