La
Cuba postcastrista se enfrentará a un largo proceso de
recuperación económica y social, según pronostican
expertos y analistas que prevén un futuro incierto para
la isla caribeña.
Tras la cesión del poder de Fidel Castro a su hermano Raúl
en julio del año pasado, historiadores y expertos en el
castrismo consideran que una de las tareas más complicadas
será reescribir la historia de Cuba.
El
mayor problema, en concreto, reside en que la "mitología
histórica" que ha forjado Fidel Castro para "justificar
su revolución" ha resultado tan destructora que la
recuperación de la historia real de la isla será
un proceso largo y difícil, según coinciden varios
expertos.
"(Fidel
Castro) ha creado una mitología histórica para justificar
su revolución y especialmente su posición antiamericana",
dijo a Efe Jaime Schulicki, profesor del Instituto de Estudios
Cubanos de la Universidad de Miami (UM).
Para
el autor de "Breve historia de Cuba (2007)", el trabajo
de recuperación de la historia de la isla, una vez que
concluya el castrismo, requerirá que, después de
casi cincuenta años de falsificación sistemática,
los "libros sean re-escritos y los maestros re-entrenados".
 |
Con
una parada militar y la concentración de miles de
personas en la Plaza Antonio Maceo de la ciudad de Santiago
de Cuba, se celebró el pasado 30 de noviembre, el
50 aniversario del levantamiento insurreccional acontecido
el 30 de noviembre de 1956 en apoyo al desembarco del yate
Granma. |
El
daño causado por esta suerte de abolición de la
historia real cubana "no se puede calibrar, pero ha sido
extenso", subrayó el profesor y analista político
al evaluar algunas de las tareas intelectuales prioritarias ante
un eventual fin del régimen castrista.
Sostuvo
que erigir o recuperar un modelo de investigación histórica
riguroso y veraz será una tarea fundamental y compleja,
ya que "los cubanos han perdido una noción equilibrada
de lo que fue su historia".
Se
trata de un proceso de extirpación de la historia marcado
por la voluntad del Estado, "que no ha dejado espacios para
distintas interpretaciones", aseguró Lisandro Pérez,
profesor de Sociología de la Universidad Internacional
de Florida (FIU).
Así,
sólo recientemente en Cuba se ha producido un cierto interés
por impulsar "labores de investigación histórica
sobre el período de la República (1902-1958)",
señaló Pérez.
Precisó que la revolución cubana "recoge también
un sentido crítico hacia Estados Unidos" que ya se
evidenciaba en la Cuba prerevolucionaria, pero lo hace ahora "desde
una historiografía de Estado" radical que "simplifica"
la realidad "entre buenos y malos".
El
fundador del Instituto de Investigación Cubana de la FIU
recalcó que esa "visión crítica y muy
negativa" respecto del papel de Estados Unidos "no lo
inventó la revolución", sino que "ya existía
entre los cubanos" pero "sin llevarse a extremos".
La
permanente distorsión a que ha sido sometida la historia
cubana por el castrismo hunde sus raíces en la compleja
personalidad de Fidel Castro, para quien "mentir era como
una segunda naturaleza", apuntó Juan Clark, profesor
de sociología del Miami-Dade College.
(Castro)
"tuvo que mentir sobre la historia" y "falsear
la realidad" anterior a la revolución que impuso por
medio del terror, destacó Clark.
El
general del ejército cubano y presidente de Cuba
en funciones, Raúl Castro (c), participa, el pasado
mes de diciembre, en la clausura del coloquio internacional
"Memoria y futuro: Cuba y Fide". |
Recordó
que la Cuba de la década de 1950 era una "nación
de gran progreso", con la "renta per cápita
más alta de Latinoamérica" y unos "indicadores
socioeconómicos que la situaban en los primeros lugares".
Desgraciadamente,
apostilló el autor del libro "Cuba: mito e historia",
"la gente joven de Cuba no conoce nada de la historia
real" y su sentido crítico ha sido castrado
por la acción demoledora de una ideología,
"el oportunismo".
Es
la ideología, precisó, que más "le
ha convenido a la megalomanía de un psicópata
como es Fidel Castro", un sujeto a quien sólo
le atormenta "cómo va a salir parada su figura
ante la historia", por lo que ha dedicado grandes esfuerzos
a cambiarla". No es más que "una historia
hecha a su conveniencia para tratar de perpetuar una mentira".
|
Entre
las mayores mentiras tejidas por Fidel Castro, según explicó
Clark, figuran la falacia de que Cuba era "un país
de subdesarrollado donde imperaba la pobreza" y la "falsificación
de la figura del héroe nacional cubano José Martí
(1853-1895)".