Tegucigalpa
- La biosfera del Río Plátano está siendo sometida
a un intenso corte ilegal de sus reservas de maderas exóticas,
ya que en menos de un año se talaron un millón de
pies tablares de caoba, que en términos económicos
representan unos 5 millones de dólares, alrededor de 95 millones
de lempiras.
Así lo revela un informe elaborado por
el Proyecto de Monitoreo Forestal Independiente (MFI) y del Comisionado
Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) en el que además
se pone al descubierto la forma en que operan los traficantes
de madera en la zona en contubernio con las autoridades locales.
Esta tala ilegal e indiscriminada ha puesto a
la biosfera del Río Plátano en la lista de Patrimonio
de la Humanidad en peligro de perder esa categoría, según
cita el informe divulgado hoy por Radio Cadena Voces.
La reserva de Hombre y la Biosfera del Río
Plátano fue declarada en 1982 Patrimonio Mundial de la
Humanidad por el Fondo de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
De acuerdo a la información, en menos
de un año se talaron un millón de pies tablares
de caoba, que equivalen en dólares a más de 2.645,502.64
dólares, “lo que ha impactado en la calidad de los
recursos forestales en la Biosfera, socavando las posibilidades
del desarrollo sostenible”.
En el mercado internacional esta madera de caoba
hondureña pudo haber representado ingresos por 95 millones
de lempiras, unos 5 millones de dólares. Sin embargo, la
comercialización de esta madera no ha contribuido a mejorar
las condiciones de vida de la población que vive cerca
del bosque.

Entre otras irregularidades encontradas en esta
investigación, destacan la asignación irregular
de millonarios lotes de madera por parte de personal de Cohdefor,
la utilización del mecanismo de subastas para el tráfico
y “blanqueo” de maderas exóticas y el surgimiento
y operación de cooperativas fantasmas.
También se descubrió como las “mafias
de traficantes” han logrado infiltrarse en las cooperativas
y la Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal
(COHDEFOR) para subastar madera decomisada e ilegal para entregarla
a grupos económicos poderosos del sector.
“La
participación de la Fiscalía Especial del Medio
Ambiente y la Procuraduría General del Ambiente y Recursos
Naturales, en la materia competente, ha sido casi nula ante estos
casos que son públicos en donde se han cometido infinidad
de delitos forestales, los cuales ameritan investigaciones y sanciones
a los culpables”, señala.
Asimismo, se indica que en el sistema de subasta pública,
en especial en caso de madera de Caoba presenta serias debilidades,
al punto que muchas personas que incentivan la tala ilegal, se
presentan a estas subastas como compradores de “buena fe”,
evitando que el Estado obtenga mayores ingresos, revela este informe.
Agrega que la tala ilegal excesiva y abusivamente llevada a cabo
en la Reserva del Hombre y Biosfera de Río Plátano
podría condenar la extinción comercial de la caoba
hondureña, que actualmente se encuentra en la lista de
Convención sobre el comercio internacional de especies
amenazadas de Fauna Flora Silvestre.
En el Informe se revela, por ejemplo, que la Cooperativa Mixta
Paulada Limitada fundada en 1990 controlaba todas las subastas,
incluso fuera de la zona que le corresponde, a pesar que no estaba
en operaciones, es decir, se convirtió en una cooperativa
“fantasma” y de la cual da fe el mismo Instituto Hondureño
de Cooperativas, (IHDECCOP).
Contubernio
oficial
Mientras
tanto la actuación de las autoridades de COHDEFOR deja
al desnudo de cómo permiten el tráfico de madera,
señala el documento del CONADES.
En la resolución CD-236-001-2206 se detalla que los mecanismos
irregulares en la venta irregular de la madera van desde la promoción
de la tala ilegal a través de organizaciones del sistema
social forestal, grupos y cooperativas agroforestales para su
posterior legalización, la falsificación de marquillas
de control, la captura de las organizaciones locales mediante
el financiamiento de tala ilegal, el suministro de madera ilegal
a grandes empresas de exportación de muebles por parte
de traficantes ilegales de la madera.
Un ejemplo de estas anomalías es el caso de Marías
del Limón, en donde los monitores forestales independientes
descubrieron que en los centros de acopio de la madera declarada
en abandono, en la zona sur de la Biosfera del Río Plátano,
se utilizaban marquillas falsificadas para marcar la madera con
el fin de burlar los controles establecidos para esta madera,
lo que de acuerdo a la ley se convierte en un delito forestal.
Otro
mecanismo que se descubrió es el de encubrir la madera
puesta en los centros de acopio, aplicando una mezcla de
agua con cal para aparentar el color característico
de la madera abandonada, es decir, para darle el tono grisáceo. |
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Entre
otras irregularidades cometidas por los encargados de subastar
la madera destaca el hecho que las subastas se realizaron en las
zonas cercanas a los sitios donde se realizó la tala de
la madera, bajo el argumento de la lejanía de los mercados
más importantes como Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Ceiba.
Además, en los lotes de madera de caoba decomisada y a
subastar se descubrieron cientos de piezas de madera recién
cortada y sin la correspondiente marca o marquillada, hubo contubernio
en los oferentes para que una misma persona ofertara para cada
lote de madera a subastar y la mayoría de estos compradores
es gente dedicada a la tala ilegal y con antecedentes por el tráfico
de madera.
También se descubrió que estas subastas han servido
para que los mismos financistas de los grupos y cooperativas agroforestales
que promueven la tala ilegal de la madera “blanquearan o
legalizaran” su propia madera y así colocarla en
el mercado nacional, sin levantar sospechas.
El mecanismo de decomiso y subasta favorece principalmente a los
traficantes ilegales de la madera que pagan el corte y luego que
estas son decomisadas la adquieren mediante de las subastas realizadas
por el Estado, siendo el precio de compra 45 lempiras, unos 2.37
de dólares y 50 lempiras 2.64 de dólar, señalan.
Otro hecho grave es el suministro de madera ilegal a grandes exportadoras
de muebles como es el caso de Milkworks Internacional, que opera
en Calpules en San Pedro Sula y que se dedica a fabricación
de ventanas y puertas para exportar al mercado de EE UU.
En este caso concreto se detalla que un lote de madera hurtada
el 1 de octubre del centro de acopio de madera de la comunidad
de Plan de Flores, municipio de Iriona, Colón, aparecieron
inexplicablemente en los patios de Milworks Internacional.
Por este hecho se impuso únicamente una sanción
administrativa y multas a Milworks Internacional y a Maderas Ciprés,
a la primera por la adquisición de madera ilegal y la segunda
por ser la proveedora de la misma.
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Otro
caso concreto de estas irregularidades, es el del alcalde
de Dulce Nombre de Culmí, Manuel Aguilar, quien,
según las investigaciones del CONADES, es un conocido
intermediario involucrado en el tráfico de Caoba
en la Reserva de la Biosfera del Río Plátano,
para lo cual utiliza la cooperativa “fantasma”
mixta Paulaya. |
Según
las indagaciones del comisionado, este señor recientemente
se prestó para embodegar una gran cantidad de madera de
color que iba a ser subastada, pero misteriosamente desapareció
de una vivienda de su propiedad en lo localidad de Dulce Nombre
de Culmí.
El informe salió a luz pública, precisamente en
un momento que en el país se celebra el Día Internacional
de la Biodiversidad. Una comisión del Conadeh y de la organización
Global Witness viajaron este martes a la zona de la biosfera para
confirmar y documentar las irregularidades que se vienen cometiendo
en la zona.