"El
estudio muestra que la censura de Internet está creciendo
en todo el mundo", señala John Palfrey, director ejecutivo
del Centro Berkman de Internet y profesor de Derecho en la Universidad
de Harvard (EEUU).
"El filtro y la vigilancia por Internet pueden erosionar
gravemente las libertades civiles y la privacidad y asfixiar las
comunicaciones globales".
Según
el informe, cada vez se suman nuevos países a esas prácticas
de censura y éstas se caracterizan además por una
sofisticación creciente.
Casos preocupantes
Irán, China y Arabia Saudí no sólo filtran
material de distinto tipo sino que bloquean también numeros
contenidos.
Corea del Sur es un caso interesante pues apenas practica la censura
pero la aplica a fondo cuando se trata de Corea del Norte, señala
el informe.
Entre los países que se dedican substancialmente al "filtrado
político" de informaciones en la Red están
Birmania, China, Irán, Siria, Túnez y Vietnam.
Arabia Saudí, Irán, Túnez y Yemen llevan
a cabo también una importante censura relacionada con las
normas y los hábitos sociales.
Birmania, China, Irán, Pakistán y Corea del Sur
son los países, entre los estudiados, que más bloquean
las noticias relacionadas con la seguridad nacional. Los objetivos
principales de sus gobiernos son portales de extremistas, separatistas
o relacionados con disputas fronterizas.
Por el contrario no se detectó censura de Internet en otros
países, entre ellos Venezuela, Nepal, Malasia, Zimbabue,
Israel, Afganistán y Egipto, así como Cisjordania
y Gaza, en algunos de los cuales los investigadores pensaban encontrar
algún tipo de filtrado.
Los autores del estudio citan entre los motivos principales para
censurar informaciones la política —se filtran o
bloquean las informaciones de los grupos de oposición,
las normas sociales— también los contenidos considerados
ofensivos, y la seguridad nacional: se censuran los portales de
grupos radicales o separatistas.
La 'OpenNet Iniciative', autora del estudio, es fruto de la colaboración
de las universidades inglesas de Cambridge y Oxford, la estadounidense
de Harvard y la canadiense de Toronto.