Al
finalizar la actividad en el parqué de la Bolsa Mercantil
de Nueva York (NYMEX) los contratos de Petróleo Intermedio
de Texas (WTI) para entrega en julio sumaron 1,02 dólares
o un 1,6 por ciento al precio anterior y quedaron a 65,20 dólares/barril
(159 litros).
Los
contratos de gasolina para junio terminaron a 2,4037 dólares
el galón (3,78 litros), después de añadir
algo más de cuatro centavos.
El
valor de esos contratos se mantiene así en un nivel similar
de la de la semana anterior.
Los
contratos de gasóleo de calefacción para ese mes
finalizaron a 1,9391 dólares/galón, un centavo más
que el jueves.
Los
contratos de gas natural para junio cerraron a 7,64 dólares
por mil pies cúbicos, cuatro centavos menos que el día
anterior.
La
actividad en el parqué del NYMEX no se reanudará
hasta el martes, por conmemorarse el lunes en EE. UU. el Día
de los Caídos en combate (Memorial Day).
Algunos
de los más de 32 millones de automovilistas que se estima
recorrerán al menos 50 millas (80 kilómetros) este
fin de semana inician hoy un éxodo durante el que hallarán
en las gasolineras precios sensiblemente superiores a los de años
anteriores.
El
sondeo diario que difunde la asociación automovilista AAA
situaba hoy el precio del galón de gasolina regular en
una media de 3,22 dólares a nivel nacional.
En
ese nivel se ha mantenido en los últimos tres días,
después del rampante alza en las dos últimas semanas
y que ha dejado casi en el olvido el precio récord post-Katrina
de 3,05 dólares, a comienzos de septiembre de 2005.
Tom
Kloza, analista de la firma OPIS, estima que los estadounidenses
usarán más de 400 millones de galones de gasolina
al inicio y al regreso de este largo fin de semana.
Al
precio medio actual, los automovilistas destinarán hoy
más de 1.280 millones de dólares a abastecer los
depósitos de sus autos.
En
un día similar en 2006, el gasto fue de 1.130 millones
y cinco años atrás se situó en 583,6 millones.
Kloza
prevé que los precios en el mercado minorista se moderarán
algo de aquí a la festividad del 4 de julio, considerada
también uno de los momentos más álgidos en
el consumo de gasolina en EE. UU.
Pero
una vez que los servicios meteorológicos comiencen a indicar
la probabilidad de tormentas tropicales, "volveremos a niveles
más altos, en base al temor que genera la temporada de
huracanes", señala este experto en su blog en Internet.
La
época de tormentas y huracanes en el Atlántico transcurre
entre el 1 de junio y el 30 de noviembre.
Después
de que la temporada en 2006 fuese mucho más suave de lo
esperado, los científicos de la Administración Nacional
de Océanos y la Atmósfera (NOAA) de EE. UU. prevén
que la próxima sea más activa de lo normal y se
formen una decena de huracanes, de los que entre tres y cinco
podrían ser de categoría 3 o superior en la escala
Saffir-Simpson, que va hasta la categoría 5.
Además
de la meteorología, el mercado seguirá atento en
próximas semanas a comprobar si las refinerías de
EE. UU. aceleran su actividad y superan las interrupciones de
producción, algunas previstas y otras no planificadas,
que registran desde hace meses y que han recortado el nivel de
oferta de gasolina.
Los
operadores tampoco pierden de vista otros asuntos geopolíticos
en torno a Irán y su programa nuclear, o a la situación
en Nigeria, donde continúa la ola de secuestros de trabajadores
extranjeros y otros sucesos que afectan a la industria petrolera.
Nigeria
es uno de los cinco mayores abastecedores de petróleo y
combustibles al mercado estadounidense, junto a Canadá,
México, Venezuela y Arabia Saudí, y además
produce un tipo de crudo ligero y bajo en azufre muy apreciado
por las refinerías, debido a su mayor rendimiento en la
producción de combustibles. EFE