Esa
reforma ha sido promovida por el presidente George W. Bush quien
manifestó hoy en conferencia de prensa que la iniciativa
"supone la mejor posibilidad de modificar nuestro sistema
y ayudarnos a saber con certeza quién es quien en nuestro
país y dónde están".
Pese
a las polémicas enmiendas introducidas en el pleno, los
senadores afirmaron que el acuerdo para la reforma migratoria
"progresa de forma positiva".
Tanto
el demócrata Edward Kennedy como el republicano Lindsey
Graham recalcaron la importancia de lograr un acuerdo bipartidista
que responda a los intereses de la mayoría.
Mel
Martínez, presidente del Comité Nacional Republicano,
indicó que aunque continúan las voces de oposición
a la reforma, los demócratas y republicanos mantienen su
compromiso por aprobar un texto final "lo más justo
posible".
Martínez
señaló que otras enmiendas relacionadas con la reunificación
familiar y los trabajadores temporales quedarán para dentro
de dos semanas "porque son temas delicados".
Por
su parte, Kennedy subrayó que Estados Unidos tiene ante
sí un momento de "ahora o nunca", y advirtió
que "si no es ahora, realmente no sé cuándo
podremos tener otra ocasión de hacerlo".
"Queremos
fortalecer nuestras fronteras, mejorar nuestra seguridad nacional
y llevar un mensaje de tranquilidad para los millones de indocumentados
que trabajan en este país porque no van a ser deportados",
apuntó. EFE