"Que
acepten desmovilizarse, que se comprometan a no volver a las filas
armadas, que se comprometan a trabajar por la paz, y que acepten
vigilancia de un gobierno extranjero o de la iglesia Católica",
dijo Uribe al intervenir en un consejo comunal de gobierno en
un barrio del sur de Bogotá.
El presidente colombiano reveló, además, que el
Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y funcionarios
de la Oficina Jurídica de su despacho, trabajan para tener
listas las definiciones judiciales para la masiva salida de las
cárceles de los rebeldes.
Uribe había anticipado el viernes que antes del próximo
7 de junio habrá una excarcelación masiva de guerrilleros.
El gobernante señaló que hacía ese gesto
para aguardar que las FARC hiciesen algo similar con 56 rehenes,
entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, decenas
de soldados, policías y ex congresistas, así como
tres ciudadanos estadounidenses.
Según Uribe, "las FARC no han estado interesadas en
un acuerdo humanitario, sino que más bien buscan una zona
de despeje" (desmilitarizada), situación que no acepta
su gobierno.
Para facilitar la salida de unos 200 o 300 guerrilleros de las
cárceles, precisó que va a acogerse a las mismas
normas que permitieron la suspensión de las órdenes
de captura contra los portavoces del Ejército de Liberación
Nacional (ELN), con los que celebra negociaciones en La Habana.
El viernes por la noche Uribe reveló que el nuevo presidente
francés, Nicolas Sarkozy, está "muy interesado"
e "involucrado" en la puesta en libertad de guerrilleros
de las FARC y de sus rehenes.
"Hay mucho interés de Francia en el tema, mucho interés
en el propio presidente Sarkozy", insistió Uribe en
el programa "La Noche" del canal RCN.
El presidente de Francia le reiteró a Uribe su interés
de que sean liberados los rehenes de las FARC pero no en una operación
militar sino a través de un "intercambio humanitario".
EFE