Hace
unas dos horas, unos primeros disturbios enfrentaron a manifestantes
y efectivos de la policía metropolitana en el mismo lugar,
en el barrio caraqueño de Las Mercedes.
Cuando
parecía que la calma se imponía en la zona se produjo
una segunda escaramuza a la que los agentes respondieron con bombas
lacrimógenas y adelantaron medio centenar de metros el
cordón de seguridad que habían establecido frente
a Conatel para proteger sus instalaciones.
Este
incidente se registró a pesar de las insistentes llamadas
a la tranquilidad y a manifestar pacíficamente que hicieron
dirigentes de la oposición y representantes de Radio Caracas
de Televisión (RCTV).
En
la mayor parte de ese mensajes se destacó que hasta ahora
los cuerpos de seguridad no habían necesitado intervenir
ni en las manifestaciones en contra del gobierno ni en las organizadas
a favor de RCTV.
El
general Juan Romero, jefe de la Policía Metropolitana,
informó de que la segunda carga de debió a que las
fuerzas del orden fueron atacadas con disparos y mostró
a los reporteros varios impactos de bala en un anuncio publicitario
cercano.
Romero
señaló que quienes dispararon "buscan un muerto
para achacárselo al gobierno" y explicó que
ese ataque ponía fin a la manifestación porque se
habían roto las reglas de convivencia.
La
ofensiva policial estuvo apoyada por dos vehículos blindados
equipados con cañones de agua, que lanzaron contra quienes
trataron de hacerles frente con botellas y piedras.
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El
incidente provocó una estampida de la gente que se
encontraba en los numerosos establecimientos recreativos
existentes en las cercanías de Conatel y que suponían
que la situación estaba bajo control.
No
se ha informado de heridos ni de detenidos en esta segunda
escaramuza.
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Oscar
Pérez, dirigente del Comando Nacional de la Resistencia,
el grupo de oposición más radical, indicó
que otro líder de esa agrupación, Antonio Ledezma,
fue ingresado en una clínica tras verse afectado por lo
gases utilizados en el primer incidente.
En
ese primer contacto entre manifestantes y policías resultaron
heridos once agentes, cuatro de los cuales fueron trasladados
a una clínica por lesiones de piedra, que resultaron ser
leves. EFE