Castro
"seguirá teniendo grandes responsabilidades, las que
le tocan como presidente de Cuba", sostuvo Alarcón
en una entrevista en La Habana con el Canal RCN de la televisión
privada colombiana.
Pero
aclaró que espera que el líder de su país
ejerza esas funciones "de un modo que sea más congruente
con lo más importante para él y, más que
para él, para Cuba, que es preservar, asegurar que esté
más tiempo teniendo responsabilidades muy importantes no
sólo para Cuba, sino para el mundo".
"No
le aconsejaría que vuelva a tener jornadas (en las) que
haga tres y cuatro discursos, y que recorra centenares de kilómetros",
agregó Alarcón, quien apuntó que él
le sugiere a Castro que "lo haga un poco más pausadamente,
como está haciendo ahora".
"No
es volver, porque él no se ha ido", afirmó
el presidente del Legislativo al hacer mención de la crisis
de salud que el líder cubano afronta desde julio del año
pasado, cuando una "operación delicada, muy riesgosa"
lo llevó a delegar las funciones presidenciales en su hermano,
Raúl Castro.
Alarcón
dijo que el gobierno de su país ha debido guardar con "mucho
cuidado" las noticias relacionadas con el estado de salud
de Castro, quien, según él, "ya se ha recuperado
mucho, está marchando muy bien en su evolución,
en sus artículos de mucha actualidad, está siguiendo
lo que acontece en el mundo y en Cuba, paso a paso".
De
forma paralela, continúo, Castro "está sujeto
a un régimen que él sigue con mucha disciplina,
de rehabilitación física, de cuidado, (pues) se
trata de una persona de 80 años de edad, pero, además,
de una vida muy activa, que sacrificó mucho su salud personal,
porque siempre ha sido un hombre muy saludable, muy fuerte".
Alarcón
dijo que la Cuba después de Castro y su generación
será "plenamente independiente", con "cubanos
del futuro empeñados en desarrollar, fortalecer, mejorar
constantemente una sociedad basada en solidaridad, en una ética
de la solidaridad e igualdad de los seres humanos o (lo) que otros
llaman socialismo propio, nuestro, con nuestras características".
"No
se va a tratar de una ruptura así drástica entre
una generación que desaparece y otra nueva, que aquí
hemos tenido la suerte de haber resistido exitosamente, de haber
sobrevivido casi medio siglo", pronosticó Alarcón.
El
presidente de la Asamblea Nacional cubana también se refirió
a la reciente excarcelación en Estados Unidos del anticastrista
Luis Posada Carriles, decisión que él atribuyó
a la negativa del gobierno del presidente norteamericano, George
W. Bush, a acusarlo por terrorismo o extraditarlo a Venezuela.
Posada
Carriles afronta en Venezuela una acusación por un atentado
con explosivos en un avión de Cubana de Aviación
cometido en 1976 y que dejó 73 muertos, mientras que en
Cuba también se le procesó por varios ataques con
bombas a hoteles de La Habana en 1997 y en uno de los cuales perdió
la vida un turista italiano.
Alarcón
consideró que Washington tiene interés en proteger
a ese cubano nacionalizado venezolano porque debe "saber
muchas cosas del presidente (George W.) Bush y de su papá
(el ex gobernante George Bush)".
"Si
este hombre fuera juzgado (...), ya sea en Venezuela o en Estados
Unidos, inevitablemente se haría luz sobre esta política
y sobre los crímenes de Estados Unidos", dijo luego.
Según
él, "el problema para Estados Unidos y para Bush en
particular es muy concreto: es imposible juzgar a Posada Carriles
sin que sea juzgado, al mismo tiempo, sin que aparezca, salga
a relucir, toda la responsabilidad, ante todo de Bush padre, y
de los gobiernos norteamericanos, en particular estos dos de los
Bush (...) de que el gran campeón contra el terrorismo
es un gran terrorista".
"Eso,
lógicamente, ellos van a tratar de evitarlo a toda costa",
sostuvo Alarcón. EFE