El
cable estaba a baja altura, cerca de un alambrado de púas
por donde los niños habían pasado, y es parte de
una conexión ilegal de una casa del sector de Brisas de
Cemcol, según las autoridades.
Los
niños, Wagner Humberto Lozano, de 10 años, e Iván
Alberto Mendoza (12), eran amigos y vecinos, y al momento del
accidente regresaban con recipientes de agua que habían
recogido de un grifo de una empresa cercana.
Mendoza
pegó primero con el cable y su amigo intentó ayudarlo
al ver que se electrocutaba, pero también falleció.
EFE