En la demanda que presentará hoy ante un tribunal federal
de California se acusa a la empresa Jeppesen Dataplan de proveer
servicios de vuelo a esa agencia estadounidense para el traslado
de Binyam Mohamed, Abou Elkassim y Ahmed Agiza a lugares secretos
en el extranjero, "donde fueron objeto de torturas y otras
formas de trato cruel, inhumano y degradante".
"Las
empresas estadounidenses no deben beneficiarse del programa de
entregas extraordinarias de la CIA, que es ilegal y contrario
a los valores básicos americanos", manifestó
Anthony Romero, director ejecutivo de ACLU, al anunciar la iniciativa
legal.
La
organización alega que la empresa, a través de su
agencia de viajes Jeppesen International Trip Planning, ha sido
uno de los principales proveedores de apoyo logístico a
los aviones usados por la CIA en el transporte secreto de sospechosos.
En
la demanda se señala que Jeppesen ha facilitado vuelos
a centros de detención en el extranjero controlados por
Estados Unidos y calcula que desde diciembre de 2001 ha prestado
apoyo al menos a 15 aeronaves que efectuaron un total de 70 traslados.
Entre
los servicios se incluye proveer a la tripulación de planes
de vuelo, preparar las salidas con las autoridades de control
de tráfico aéreo, tramitar permisos de países
extranjeros y otras actividades de seguridad y alojamiento para
la aeronave y la tripulación una vez en tierra.
La
demanda especifica detalles de algunos vuelos y entre ellos uno
en julio de 2002 en el que el etíope Binyam Mohamed, quién
se hallaba bajo custodia de la CIA, fue trasladado a Marruecos,
donde permaneció detenido en secreto por un año
y medio y fue "interrogado y torturado por servicios marroquíes
de inteligencia".
En
enero de 2004, Mohamed fue de nuevo trasladado por agentes de
la CIA a un centro secreto de detención en Kabul (Afganistán)
conocido como "la prisión oscura", donde fue
de nuevo torturado hasta que pasó a la base estadounidense
de Guantánamo (Cuba), donde permanece arrestado.
Abou
Elkassim Britel, de nacionalidad italiana, fue trasladado en mayo
de 2002 por agentes de la CIA desde Pakistán a Marruecos,
donde también fue torturado por agentes de ese país
y permanece allí encarcelado, explicó la ACLU en
un comunicado.
El
ciudadano egipcio Ahmed Agiza fue trasladado en diciembre de 2001
de Suecia a Egipto donde sufrió graves abusos y torturas
y permanece en prisión.
La
ACLU también tiene previsto pedir al Tribunal Supremo de
Estados Unidos que revise el caso de Khaled El Masri, al que califica
como "un ciudadano alemán inocente, que fue también
víctima del programa ilegal de entregas del gobierno".
EFE