30
de mayo de 2007
Tegucigalpa
- Al menos 3.592 jóvenes y menores han sido asesinados
en Honduras en poco más de nueve años, denunció
la Iglesia Católica.
El obispo auxiliar de San Pedro Sula, norte de
Honduras, el panameño Rómulo Emiliani, lamentó
que la mayoría de esos crímenes haya quedado en
la impunidad, según informó hoy la prensa local.
Emiliani presentó el martes un informe
de la Comisión de Pastoral Juvenil de la Diócesis
de San Pedro Sula, según el cual entre febrero de 1998
y abril de este año hubo al menos 3.592 víctimas.
Según el informe, 1.232 víctimas
eran menores de 17 años y las otras 2.360 tenían
entre 18 y 23 años, añadió Emiliani.
El obispo subrayó que la juventud hondureña
está viviendo un "calvario y holocausto terrible"
y pidió a las autoridades que tomen "en serio el drama"
de los jóvenes y menores asesinados.
Lamentó que "cada día aparecen
muchachos muertos de manera misteriosa, sea por ajuste de cuentas,
limpieza social, guerra entre pandillas o delincuencia común".
"La estructura económica de esta nación
es la culpable de esta situación, por el ambiente de exclusión
que han provocado en contra de la juventud", señaló
el prelado.
También demandó que las autoridades
atiendan con urgencia el hacinamiento y otros problemas de las
cárceles, porque suponen condiciones inhumanas para los
reos y un alto riesgo de violencia.
Emiliani
presentó los datos al anunciar que en junio entrante se
celebrará el Mes de la Juventud, una campaña de
la Iglesia Católica para promover los valores éticos
y cívicos entre los jóvenes. EFE