Alvarez dijo que la ordenanza aprobada por el pleno de la Corporación
el pasado 22 de mayo, mediante la cual se prohíbe la construcción
de edificios multifamiliares en colonias que fueron diseñadas
para viviendas unifamiliares, está enmarcada en el denominado
“Plan 450, la Ciudad que Queremos”.
Dicho plan constituye una estrategia a 21 años plazo, de
manera que cuando la capital cumpla sus 450 años de fundación,
se tenga plenamente definido qué tipo de ciudad deben ser
Tegucigalpa y Comayagüela, qué tipo de edificios deben
construirse y dónde debe hacerse y dónde no, dónde
deberán erigirse los bulevares, los cementerios y otras
obras de infraestructura, como resultado de una planificación
científica y sensata, explicó.
“El propósito de la alcaldía no es detener
la inversión en la ciudad, es sólo detener el desorden
y dejar claramente establecido hacia donde vamos y esto será
en el transcurso de los próximos seis meses”, enfatizó.
Aseguró que desde el inicio de la actual gestión
de gobierno, la Corporación Municipal recibió quejas
de los vecinos de zonas residenciales en las que se construye
grandes edificios, en sitios donde se supone que no está
permitido.
Apuntó que cuando estos propietarios compraron sus viviendas
en determinadas zonas, sus escrituras establecían que sólo
se podía construir casas unifamiliares, pero ahora están
llenas de grandes edificios, con lo que violentan varios derechos
de familias que tienen décadas de vivir en esas áreas.
En este lapso la municipalidad, previo a las consultas del caso
con los sectores involucrados en esta problemática, determinará
las zonas donde se podrá construir edificios de esas características
y dónde no se podrá hacerlo.
No se está deteniendo la construcción en la ciudad,
prosiguió el alcalde, únicamente se suspende por
seis meses la construcción de edificios de más de
tres plantas, pero la urbanización de predios continúa
y la construcción de viviendas unifamiliares continúa,
sin ninguna restricción”.
Indicó que la construcción desordenada de edificios,
provoca problemas en la circulación vial, ya que áreas
que fueron diseñadas para albergar cinco o diez vehículos,
de pronto se ven saturadas con 40 o 60 carros, de las personas
que llegan a habitar los apartamentos en un inmueble de ese tipo.
Igualmente provoca la saturación de los sistemas de abastecimiento
de agua potable y de alcantarillado sanitario y contamina la visibilidad
de las áreas residenciales, entre otras cosas.
“Se trata de adoptar decisiones que beneficien el bien común,
no de favorecer los intereses de unos pocos, no se trata de una
decisión del alcalde Ricardo Álvarez, sino que es
del pueblo capitalino, adoptada a través de la Corporación
Municipal , que ha escuchado los reclamos de la ciudadanía”,
recalcó el funcionario.
Apuntó que este reordenamiento permitirá además
que la alcaldía pueda cobrar a las grandes edificaciones
las tasas tributarias que corresponden al valor real de las mismas
y no como sucede actualmente que pagan mucho menos de lo que deberían
debido a que los valores catastrales están desactualizados
en poco más de dos décadas.
Lo que la Corporación Municipal pretende hacer es sentar
las bases para iniciar un proceso de conformación de una
mejor ciudad y ello sólo será posible si todos pagamos
nuestros impuestos correctamente y establecemos el orden para
convivir en armonía, concluyó el alcalde.