Uno de los actores más importantes será
a partir de mañana la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza
Rice, quien tiene concertadas reuniones bilaterales con varios
cancilleres, dijeron fuentes diplomáticas.
En esos encuentros y en los discursos de la reunión
que culminará el martes con una Declaración de Panamá
también se tratarán asuntos más inmediatos
como la no renovación de la licencia de transmisiones de
Radio Caracas Televisión (RCTV) o el terrorismo, según
adelantaron las fuentes.
En ambos temas el actor principal es Venezuela,
un país que libra un áspero diálogo con EEUU
por el caso del anticastrista Luis Posada Carriles y afronta críticas
por la medida tomada contra RCTV.
Venezuela, que acusa a Posada Carriles de explotar
una bomba en un avión de Cubana de Aviación en 1976
en un atentado que se cobró la vida de 73 personas, ha
pedido a Estados Unidos su extradición.
Estados Unidos ha dicho que el caso es un asunto
bilateral en el que la OEA no tiene competencia.
La ceremonia de inauguración se llevó
a cabo en el Teatro Nacional de Panamá en el marco del
avance económico y democrático registrado en la
región en los últimos años.
En su discurso inaugural, el secretario general
de la OEA, José Miguel Insulza, se manifestó complacido
por esos avances de los últimos años en los que
se ha consolidado la democracia y se ha reducido la pobreza.
El secretario general indicó que solo entre
noviembre de 2005 y diciembre de 2006 se realizaron 36 elecciones
de primera y segunda vuelta en 21 estados miembros, todas ellas
pacíficas, con participación masiva y resultados
aceptados por todos.
Por otra parte, el producto interno bruto regional
creció 5,3 por ciento, lo cual ya ha comenzado a sentirse
en la pobreza que está disminuyendo.
Apoyándose en cifras de la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL), Insulza manifestó
que el número de pobres ha disminuido a 205 millones y
el de indigentes a 79 millones.
Paralelamente, se han multiplicado los acuerdos
de libre comercio y se ha acelerado la integración regional.
Sin embargo, Insulza advirtió de que "aún
no nos hemos ganado el derecho de ser optimistas. Nos lo impide
el recuerdo de otros momentos en que creímos haber comenzado
el camino del desarrollo solo para despeñarnos luego en
la crisis, víctimas de nuestros propios errores".
Con esa advertencia, Insulza recomendó
que la región actúe con prudencia, especialmente
frente a los retos que presentan la pobreza, el crimen, el desafío
a la gobernabilidad y el crecimiento sustentable.
El secretario general de la OEA insistió
en el tema de la pobreza de América Latina al afirmar que,
a pesar de los progresos de los últimos años, aproximadamente
el 40 por ciento de la población continúa siendo
indigente.
"Cien millones de latinoamericanos dormirán
esta noche sin haberse alimentado suficientemente" y la pobreza
no tiene colores, dijo al manifestar que afecta a todos sin distinciones
de raza.
Sin aludir directamente al caso de RCTV, Insulza
manifestó que "una democracia plena supone la creación
de un clima de plena tolerancia".
En ese sentido, recordó las bases de la
Carta Democrática Interamericana que incluyen el respeto
de los derechos humanos, la libertad de expresión, el pluralismo
político..."y la obligación de los gobiernos
de regirse por sus normas constitucionales y el estado de derecho".
La ceremonia, a la que también asistió
el presidente panameño, Martín Torrijos, comenzó
con un discurso del secretario general de las Naciones Unidas,
quien instó a los países de la región a realizar
las deliberaciones con "visión y valor" para
forjar una vida mejor para las generaciones futuras. EFE