Más
de trescientos miembros de Cáritas y de la Cooperación
Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE) desplegaron
hoy en la plaza de San Pedro del Vaticano una gran pancarta con
el lema "Make Aid Work" (Haz que la ayuda funcione) con
la que mostraron su solidaridad con los países desfavorecidos.
Cáritas
recordó que las promesas realizadas hace dos años
por el G8 de incrementar la ayuda a los países en vías
de desarrollo con 50.000 millones de dólares hasta 2010,
no se han concretado y su secretario general, Duncan MacLaren,
resaltó que "el escándalo de la pobreza debe
terminar".
La organización
señaló que por primera vez en diez años "la
ayuda prometida ha disminuido" y destacó que "Italia
estará ocho mil millones de dólares por debajo de
sus promesas, Francia 7,6 y Alemania 7".
La Asamblea
General de Cáritas, que opera en más de doscientos
países, se reúne esta semana en el Vaticano para
estudiar cómo combatir la pobreza de una forma más
eficaz.
Si
los líderes del G8 no concretan un plan, "le habrán
fallado a la pobreza", según Cáritas, que afirmó
que sus miembros terminarán su encuentro con un renovado
compromiso en su lucha que "se traducirá en acción
sobre el terreno". EFE